Con la reforma hacendaria aprobada por el Congreso de la Unión, a partir del 1 de enero del 2014 entraron en vigor diversas modificaciones fiscales, con las cuales se estima recaudar alrededor de 181,000 millones de pesos, que representarían 1.0% del Producto Interno Bruto del país.

Entre los cambios aprobados en materia del Impuesto al Valor Agregado (IVA), destacan la homologación de 11 a 16% de la tasa en las fronteras, el gravamen a la venta de mascotas y su alimento, así como el transporte público foráneo de pasajeros.

En cuanto al Impuesto Sobre la Renta (ISR), la tarifa del gravamen a cargo de las personas físicas se incrementa mediante la adición de tres renglones de 32, 34 y 35%, para ingresos anuales a partir de 750,000, 1 millón y 3 millones de pesos, respectivamente.

También, se limita el monto total de las deducciones personales a la cantidad que resulte menor entre 10% de los ingresos totales del contribuyente en contra de la sumatoria de cuatro salarios mínimos anuales, correspondiente a la zona geográfica del contribuyente.

Además, se gravan, con una tasa de 10% del ISR, las ganancias derivadas de las inversiones en la Bolsa Mexicana de Valores, y se eliminó el Régimen de Pequeños Contribuyentes, que es sustituido por el Régimen de Incorporación Fiscal.

Desaparece el régimen de consolidación, pero se crea un régimen fiscal opcional para grupos de sociedades, cuyo objetivo es diferir el impuesto en tres ejercicios como máximo, entre otros.

En cuanto al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), se establece un nuevo gravamen de 1 peso por litro a la enajenación o importación de las bebidas saborizadas, concentrados, polvos, jarabes, esencias o extractos de sabores.

Por primera vez, se impone un impuesto de 8% a la enajenación o importación de alimentos con alta densidad calórica, entendidos como aquellos que tengan 275 kilocalorías por cada 100 gramos.