“No somos la inquisición, ni recurrimos a la tortura”, dice Martin Pontzen, director del Banco Federal Alemán (Bundesbank), al hablar sobre su método de supervisión del sistema financiero, especialmente de los 875 bancos cooperativos de Alemania. “Mejor invitamos a los directivos de una institución a tomarse un café con nosotros”, añade.

En las instalaciones del Banco Federal Alemán, en Frankfurt y a unos cuantos metros donde se encuentra un búnker que aloja más de 1,500 toneladas de lingotes de oro, Pontzen describe a este medio el modelo de supervisión de este organismo, el cual se complementa con el de la Autoridad Federal de Supervisión Financiera, para velar por el sistema financiero germano, compuesto por cerca de 2,000 entidades.

“Nuestro objetivo es entender lo que pasa, en cuanto a la evolución de los negocios y cambios específicos que se puedan dar en un escenario. Los directivos de un banco cooperativo nos pueden dar explicaciones para entenderlo y darnos en su caso la documentación necesaria para aprobar dicho cambio”, detalla Pontzen.

El funcionario alemán, con una experiencia de más de 30 años en el banco central, explica que por lo regular su trabajo es discreto, sin ánimo de alertar a la opinión pública, por lo que se busca comprender la situación de un problema antes de entrar con acciones más rigurosas para corregir una situación.

“Si dentro de la supervisión que ejercemos, nos damos cuenta de que hay algún dato del cual requiramos más información, decidimos pedir información adicional y hacer preguntas. Para ello, invitamos a los directores de la junta directiva de un banco, comercial o cooperativo, a tomarse un café con nosotros”, explica el funcionario.

Una de las tareas del Bundesbank es la supervisión de las entidades del sistema financiero con el fin de que éste sea eficiente y estable.

Según información del propio organismo central, esta entidad revisa continuamente los libros de aproximadamente 2,000 instituciones de crédito con el fin de monitorear indicadores de solvencia y liquidez, además de verificar el cumplimiento en cuestión de administración y organización.

Demasiada liquidez

Pontzen explica que, durante su trayectoria en el banco central alemán,se ha actuado de diferentes formas en bancos cooperativos, por ejemplo, reseña el caso donde se detectó, casi en tiempo real, que una entidad presentó un exceso de liquidez en su operatividad.

“Hubo un caso donde en uno de estos bancos cooperativos, se tenía de un día para otro 54 millones de marcos alemanes (moneda oficial de Alemania hasta el 2002) en efectivo y pedimos explicaciones, de dónde venía tanto efectivo”, recuerda Pontzen.

El funcionario destaca que el Banco Federal Alemán tiene la facultad de recibir de manera automática todos los datos de movimientos en efectivo de una entidad financiera, prácticamente en tiempo real.

“Gracias a ello, detectamos que este dinero venía de una empresa constructora que había ganado la adjudicación de construcción de una autopista y esta empresa insistía en que el pago por su trabajo tenía que ser en efectivo. Ese efectivo fue llevado en bolsas de basura al banco cooperativo”, detalla.

En este contexto, y con el pedimento de información que se le realizó al banco cooperativo, el banco central pudo comprender el motivo del exceso de liquidez de la entidad, incluso se le apoyó para que se trasladara dicho dinero a las instalaciones del organismo central para su resguardo.

“El banco central de alguna manera también tiene una responsabilidad de ayudar a los bancos en situaciones extraordinarias, para resolver el tema, pero necesitamos saber de dónde viene la causa de la irregularidad”, indica.

Fusiones, para cumplir la regulación de la UE

Las fusiones de bancos cooperativos en Alemania son una constante, pues muchas entidades de menor tamaño en ocasiones no pueden absorber los costos de una regulación financiera que nace desde el seno de la Unión Europea (UE). En este contexto, los bancos cooperativos prefieren fusionarse antes de generar un riesgo para sus ahorradores y para el sistema financiero en general.

En el último año se concretaron alrededor de 40 fusiones y desde 1970, cuando había más de 7,000 bancos cooperativos, se ha dado un proceso de consolidación sin la pérdida de ahorro de las personas. En la actualidad operan en toda Alemania 875 bancos cooperativos.

En este contexto, Pontzen comenta que, en ocasiones, el banco central participa en la solución de un posible escenario de riesgo para un banco cooperativo y coordina las acciones que se llevan a cabo con los diversos organismos de supervisión para evitar algún acontecimiento de quebranto vía la fusión con otra entidad.

“Todo este tipo de cooperación en la misma supervisión se realiza sin levantar polvo, ni realizar ruido en la opinión pública, no se puede ni siquiera, en muchas ocasiones, percibir”, dice Pontzen.

El funcionario enfatiza que primero se tiene que entender la situación de una entidad para actuar; sin embargo, si la situación no se corrige es cuando el Banco Federal Alemán hace valer sus facultades.

La tarea del banco se basa en cinco puntos: dictar la política monetaria, velar por el sistema financiero y monetario, ejercer una supervisión bancaria, gestión del efectivo y vigilar el correcto funcionamiento de los sistemas de pago.