Por primera vez el Fondo Monetario Internacional (FMI) incorpora una moneda acuñada en una economía emergente a la cesta de divisas que referencia sus activos de intercambio. Se trata del renminbi (RMB) o yuan chino.

En conferencia de prensa, Christine Lagarde, directora gerente del FMI, explicó que el RMB será la quinta moneda de reserva mundial, junto con el dólar de Estados Unidos, el euro, el yen de Japón y la libra esterlina de Reino Unido.

Dieciséis años han pasado desde que el Directorio Ejecutivo del FMI aprobó la participación de una divisa en esta cesta de referencia, y fue el euro.

Al concluir la reunión del directorio, Christine Lagarde aseveró que con la decisión de incluir al RMB en la cesta de sus activos de intercambio, que son los derechos especiales de giro (DEG), también se está reconociendo la integración de la economía china al sistema financiero mundial.

Es además un reconocimiento del progreso que han logrado las autoridades de China en los últimos años al reformar sus sistemas financieros y monetarios. La continuidad y profundidad de estos esfuerzos ayudarán al fortalecimiento del sistema monetario y financiero internacional, del que China es soporte , aseveró.

La participación del RMB como la quinta moneda de reserva mundial será efectiva hasta el 1 de octubre del 2016.

En la ficha técnica que acompaña el anuncio, los expertos del Fondo enfatizan: La inclusión del RMB hará más atractivo al DEG como activo de reserva, porque diversifica su cesta y tendrá una composición más representativa de las mayores divisas del mundo .

Tercer peso mundial

Las cuotas que pagan los 188 países miembros del FMI por pertenecer al organismo están tasadas en DEG. Lo mismo que los préstamos otorgados por el Fondo, o los que recibe el mismo organismo de sus miembros.

La Línea de Crédito Flexible de México, por ejemplo, corresponde a 47,292 millones de DEG, equivalentes a 68,000 millones de dólares.

El valor de un DEG cambia diariamente en función de las cotizaciones de las cuatro monedas que son su referencia, las cuales le dan peso. Pero esta cotización está referida en función del peso que tiene cada una de las divisas de referencia en la fórmula.

Así, hasta ahora, 41.9% del DEG está referido en dólares estadounidenses; 37.4%, por euros; 9.4%, en yenes, y 11.3%, en libras esterlinas.

Con la participación del RMB, el peso de estas divisas se redistribuirá. Y quedará la composición así: 41.7% para el dólar de EU; 30.93% para el euro; 10.92% para el RMB de China; 8.33% para el yen de Japón y 8.09% para la libra esterlina.

Es decir, las cuatro monedas de referencia cedieron una proporción de su peso en la cesta de divisas, para completar la que merece el RMB. Y fueron el euro, el yen y la libra esterlina las que más aportaron a esta redistribución.

Impacto financiero

En la ficha técnica, los expertos del FMI aclaran que operacionalmente, la participación del RMB en la cesta de divisas del DEG significa que será parte del cálculo de la tasa de interés de los activos.

Aclaran que impactará las operaciones futuras del Fondo, es decir, las que se pacten a partir del 1 de octubre del 2016.

El texto explicativo con las notas técnicas de esta inclusión de la divisa china en la cesta de referencia de los DEG está también redactado en un idioma distinto al inglés, por primera vez desde 1969. Ahora, está disponible también en chino.

Los DEG, la unidad de cuenta del FMI

Los derechos especiales de giro (DEG) son desde 1969 la unidad de cuenta del Fondo Monetario Internacional (FMI) y sirven, entre otras cosas, para determinar el interés de los préstamos otorgados por la entidad. Inicialmente, los DEG se enmarcaban en el sistema de tasas de cambio instaurado en 1947 por los acuerdos de Bretton Woods y servían para respaldar al dólar y al oro como haberes de reserva.

Sin embargo, el fin del régimen de tasas de cambio fijas y de la convertibilidad del dólar en oro, a comienzos de los 70, los despojó de ese papel y redujo su importancia. Hoy se han convertido esencialmente en una herramienta de funcionamiento del FMI.

Los DEG no constituyen una moneda y carecen de existencia material. Su valor es calculado en función de una canasta de divisas que comprende ahora también al yuan chino (renminbi), pero que entrará en vigor el año que entra, que se sumará al dólar estadounidense, al euro, la libra esterlina y al yen japonés.

Cada divisa, integrada o no a la canasta, tiene una tasa de cambio equivalente en DEG que es revisada todos los días en función de los movimientos en los mercados monetarios mundiales. Además, para calcular las tasas de interés sobre los préstamos, actualmente de 0.05%, los DEG pueden ser otorgados por el FMI a los países miembro para que entren en el cálculo de sus reservas monetarias. Este procedimiento es excepcional y ha sido utilizado apenas en tres ocasiones desde 1969 (1970-1972, 1979-1981 y el 2009). En total, estas distribuciones de DEG ascendieron a 204,000 millones de dólares.

Los países que poseen los DEG pueden utilizarlos para reembolsar sus obligaciones ante el FMI o para ajustar sus reservas monetarias. El Fondo sirve en ese caso de intermediario entre los vendedores y los compradores y tiene en principio la facultad de obligar a un país a comprarlos si un Estado vendedor encuentra comprador, con el fin de garantizar el buen funcionamiento del mercado. (Con información de AFP)

[email protected]