Recientemente, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por su sigla en inglés) anunció un acuerdo de pago por 21.7 millones de dólares con la compañía World Acceptance Corporation (WAC), dedicada a los préstamos al consumo, para resarcir el daño por violaciones a la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA, por su sigla en inglés) al sobornar a funcionarios mexicanos a través de sus filiales.

La SEC dio a conocer que WAC repartió más de 4 millones de dólares entre funcionarios y líderes sindicales del sector educación y salud para garantizar su operación de créditos de nómina en este país.

Según lo informado por la SEC, el acuerdo se da debido a que, de diciembre del 2010 a junio del 2017, WAC México, supuestamente pagó sobornos a funcionarios gubernamentales, especialmente del nivel estatal, y líderes sindicales, mediante depósitos en efectivo, transferencias bancarias y entrega de bolsas de dinero a los involucrados.

De acuerdo con la SEC, WAC México tenía dos líneas de negocio durante el periodo señalado: Préstamos Avance y Viva, esta última dedicada a los préstamos de nómina a empleados gubernamentales federales o estatales.

“WAC México celebró al menos 30 contratos de Viva con entidades gubernamentales y/o sindicatos de trabajadores en representación de empleados del gobierno, la mayoría de los cuales trabajaban en salud y educación”, describe la orden de la SEC que instruye, sin admitir o negar los hallazgos, el cese de cualquier procedimiento en contra de la empresa con sede en Carolina del Sur.

La SEC detalló que de los 4.1 millones de dólares otorgados en supuestos sobornos, 1.5 millones de dólares se pagaron a funcionarios gubernamentales, 580,000 dólares a dirigentes sindicales y 480,000 dólares a intermediarios que facilitaron el traslado de los fondos; del resto, todavía la autoridad de Estados Unidos no tiene claro cómo se pagaron.

Según los cálculos de esta autoridad de Estados Unidos, los supuestos sobornos generaron ganancias a la empresa por cerca de 18 millones de dólares.

Vende por corrupción

Los reclamos de la autoridad de Estados Unidos a WAC comenzaron desde marzo del 2017 y fue en el 2018, cuando esta empresa decidió vender su filial en México, con todo y sus divisiones, que en la actualidad maneja Grupo GarSa, ubicado en Nuevo León y dedicado también al negocio restaurantero.

Una fuente cercana de la situación, que pidió no ser nombrada, comentó que la venta de esta filial obedeció a que el manejo de créditos de nómina en entidades gubernamentales en México, y con relación con sindicatos, es un proceso lleno de corrupción.

“Es casi obligatorio sobornar a líderes sindicales para que hagan la retención de pagos a los acreditados, y más sobornos para que paguen rápido a las financieras”, detalló la fuente.

Este medio consultó a la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda para conocer si hay alguna investigación sobres este tema. Hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta de dicha instancia.

Sobre el particular, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo en su conferencia mañanera que se buscará sancionar a la filial de WAC, “para tener cero corrupción, cero impunidad, y así dejar un legado”, y dijo que en el país, en administraciones pasadas, estas prácticas eran normales. (Con información de F. Gutiérrez)

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