El 2014 no fue un buen año, en general, para el crédito que otorga la banca comercial. Pero en particular no lo fue para uno de sus componentes: el crédito al consumo, que está integrado a su vez por las tarjetas, los préstamos personales, de nómina y el financiamiento automotriz.

De acuerdo con un estudio de la Unión de Instituciones Financieras Mexicanas (Unifim), que aglutina a algunos de los bancos llamados pequeños, al interior del crédito al consumo destacaron las caídas importantes en tarjeta de crédito y financiamiento automotriz, pero al mismo tiempo una mayor participación de los préstamos personales y de nómina.

Si bien los créditos personales y de nómina tienden a crecer en participación, también presentan, al igual que los otros productos, una disminución del ritmo de crecimiento. Es de mencionar que la tarjeta de crédito por primera vez presentó una tasa de crecimiento negativa en septiembre del 2014 (-0.2%) y que el crédito automotriz encadenó su segundo trimestre con decrecimiento (-3.1%) , refiere el análisis.

A septiembre del 2014, la cartera de crédito al consumo, según la Unifim, ascendió a 617,091 millones de pesos, de los cuales 44% correspondía a operaciones con tarjeta de crédito, 22% a créditos de nómina, 19% a personales y 11% a crédito automotriz.

El estudio destaca que mientras a septiembre del 2013 la tasa de crecimiento real anual de la cartera de crédito al consumo fue de 11.4%, en septiembre del 2014 fue apenas de 2.1 por ciento. Al interior, la tarjeta de crédito pasó de 9.6 a -0.2% en el periodo; los financiamientos personales de 18.9 a 3.9%; los de nómina de 12 a 10.8% y los automotrices de 6.7 a -3.1 por ciento.

Para la Unifim, la disminución de las tarjetas de crédito y el alza de los financiamientos personales y de nómina en la participación en el crédito al consumo se explican principalmente por la preferencia de los bancos en estos dos últimos tipos de préstamos, a los que se atribuyen menores riesgos y requerimientos de reservas crediticias.

Para los bancos, el riesgo de incumplimiento que representan los créditos de nómina es menor que el de las tarjetas de crédito, toda vez que realizan el cobro directamente de la cuenta de cheques del acreditado. Por esta razón, el requerimiento de estimaciones preventivas es menor, lo que se traduce en un menor costo para el banco , indica.

Añade que en el caso de los clientes, resulta más atractivo el crédito de nómina dado que en promedio presenta un Costo Anual Total (25.38%) menor que el prevaleciente en las tarjetas de crédito (el cual ronda entre 15 y 70%, dependiendo del banco y tipo de tarjeta) .

Pese a la baja en el crecimiento del crédito al consumo en el sector de la banca en general durante el 2014, la Unifim asegura que entre sus agremiados el repunte fue mayor, y ello lo atribuye a que algunos están enfocados en el microcrédito, área donde no participan los grandes bancos. De esta manera, la organización afirma que tanto en tarjetas de crédito como en financiamientos personales y automotrices, sus afiliados reportan cifras superiores al promedio del último año.

Algunos de los agremiados a la Unifim son: Banco Ahorro Famsa, Banco Azteca, Compartamos y BanCoppel.