De los más de 580,000 ahorradores de Banco Famsa —al que se le revocó la licencia a finales de junio por “malas prácticas”— alrededor de 100,000 han recibido sus pagos garantizados por el fondo que administra el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB). Sin embargo, con ello se ha cubierto ya casi 90% del saldo total asegurado.

Gabriel Limón, secretario ejecutivo del IPAB, explica en entrevista con El Economista que este es un banco que tenía un gran volumen de depositantes, pero con saldos muy bajos (en promedio 300 o 400 pesos), incluso hasta de 50 pesos o menos, por lo que quienes tenían estas cantidades han optado, hasta el momento, por no acudir a recoger su dinero.

“Estos, la mayoría no han acudido o han acudido muy poco, y lo que creemos es que como tenían 50 o 70 pesos, a lo mejor ya ni quieren hacer el trámite por la cuestión del riesgo sanitario (...) a lo mejor se van a gastar más en el transporte”, subraya.

A medida que se tenía más dinero ahorrado, la proporción a realizar el trámite aumenta, y prueba de ello es que mientras quienes tenían entre 1,000 y 2,000 pesos han acudido 38%; en los que tenían entre 40,000 y 50,000 pesos el porcentaje asciende a 74%; y en los casos entre 1 millón y 1.5 millones, sube hasta 90.7% quienes ya cobraron. En el caso de quienes tenían entre 2 y 2.5 millones, añade que 93% ya realizó el trámite.

“Entonces (los de menores recursos) no se han animado, pero, no obstante, todas estas personas tienen un año para cobrarlo. Cuando estemos en semáforo amarillo o verde. La plataforma está construida para eso: para que puedan tramitarlo”, señala.

Por procesar, 12.6% del monto total

Sin embargo, comenta que ahora falta 12.6%, pero que aquí ha habido una problemática de que existen, en la base de datos del banco, muchos domicilios mal capturados; personas que hicieron el cambio de domicilio y no lo notificaron o que incluso ya han fallecido.

Aquí lo que se está haciendo, detalla, es localizar a las personas para procesarles el pago. “Ya son casos atípicos. Las personas que tenían correctos los datos ya lo procesaron y la mayoría ya realizó el cobro. Creo que vamos bien, a pesar de la complejidad del banco, era un banco muy grande, con demasiados titulares; vamos bien, respondió muy bien la infraestructura”, detalla.

Esperar proceso de liquidación para quienes tenían más de 400,000 UDIS

Respecto a quienes tenían en el banco más de las 400,000 Udis garantizadas (alrededor 2.5 millones de pesos) por el fondo de protección, Gabriel Limón argumenta que ya 94% procesó el pago asegurado, y ahora habrá que esperar el proceso de liquidación para ver qué tanto más puede recuperarse para ellos.

“Una vez que nos den la valuación de todos los activos que posee la institución vamos con el proceso  de venta, que principalmente es de cartera de crédito de consumo y crédito comercial y los bienes inmuebles; y una vez que los tengamos, vamos a hacer el proceso, después de que se vendan estos bienes, a ver, de acuerdo al grado de prelación de los pasivos que establece la ley de instituciones de crédito, para empezar a pagar”, enfatiza.

El funcionario adelanta que ya hay posibles compradores “y los vamos a invitar en este proceso de compra de activos.”

Puntualiza que entre los más de 2,300 clientes que tenían más de lo garantizado por el fondo, suman un saldo de alrededor de 6,000 millones de pesos de excedentes. “Queremos hacer un mejor esfuerzo para, si hay un excedente de dinero para estas personas, hacerlo lo antes posible”, dice.

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