No fue por el efecto económico de la pandemia de Covid-19 sino por malas prácticas, por las que Banco Ahorro Famsa bajó de manera rápida e importante su Índice de Capital (ICAP) y le provocó que la autoridad financiera le retirara su licencia para seguir operando como banco. Por tal motivo, a partir de este miércoles inicia su proceso de liquidación por parte del Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB).

“No está relacionado con la coyuntura económica ni con la contingencia económica que se está viviendo por el control de la pandemia de Covid-19, esto es un proceso que está más relacionado con malas prácticas que se detectaron desde el inicio de la administración, que vinieron observando, que se dio derecho de audiencia (...) estas prácticas desentonan con las prácticas que observamos en el sistema bancario mexicano”, explicó Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda y Crédito Público.

En videoconferencia destacó que los ahorros de los depositantes están garantizado por el fondo de protección al ahorro bancario, que se compone de cuotas de los propios bancos y no con recursos públicos.

Detalló que la decisión se tomó por parte de la Junta de Gobierno de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), después de una serie de medidas de supervisión y ante incumplimientos regulatorios recurrentes por parte de Banco Ahorro Famsa y el deterioro acelerado de su ICAP.

Precisó que desde hace más de un año se detectaron desviaciones normativas del banco que lo llevaron a caer en múltiples incumplimientos entre los que destacan: operaciones con personas relacionadas relevantes por encima de los límites regulatorios y sin cumplir con los requerimientos de deducción de capital; y la disminución en el ICAP de tal forma que lo hizo caer muy por debajo de lo permitido por la normatividad aplicables.

De igual forma, señalo, por una gestión de riesgos fuera de las adecuadas prácticas bancarias que caracterizan al sistema mexicano y que no estuvo alienada con el marco normativo.

“Es primordial mencionar que dichas deficiencias mostradas por Banco Ahorro Famsa iniciaron con anterioridad a la actual coyuntura financiera y económica, fueron observadas por el supervisor desde el 2019 y de hecho algunas de las desviaciones normativas del banco fueron previas a 2018. Es decir, el caso no obedece a los efectos de la contingencia sanitaria sino al incumplimiento del banco de los requerimientos regulatorios necesario para mantener sus adecuados niveles de capital y liquidez”.

El funcionario agregó que esto tampoco tiene que ver con el comportamiento de los clientes del banco. “No tiene que ver con sus indices de morosidad”.

Liquidación no pone en riesgo al sistema

Gabriel Yorio resaltó que la liquidación de Banco Ahorro Famsa, que inició operaciones en el 2007, no pone en riesgo a otras instituciones bancarias porque hay pocos con exposiciones a Famsa y un bajo grado de interconexión con otras entidades.

“Las autoridades financieras no ven otros bancos en una situación similar de rápido deterioro de sus indices de capitalización, lo que refleja dos cosas: la fortaleza del sistema bancario mexicano; y que el caso de Banco Ahorro Famsa es una situación aislada que no representa la generalidad de nuestra banca, la cual tiene un índice de capitalización promedio muy superior al requerimiento normativo y alienado a los niveles internacionales”, subrayó.

Juan Pablo Graff, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), agregó que pese a las observaciones que se le hicieron al banco desde el año pasado y a que se tomaron algunas acciones, estas prácticas continuaron y afectaron de forma importante su ICAP, por lo que este martes la Junta de Gobierno decidió revocarle la autorización para seguir operando como banco.

“Las irregularidades identificadas darán pie a investigaciones para aplicar las sanciones que fueran procedentes”, expuso.

Proceso de pago a ahorradores será rápido y sencillo

Gabriel Limón, secretario ejecutivo del IPAB, explicó que el instituto procederá a pagar oportunamente a todos los ahorradores. El seguro de depósitos cubre hasta el equivalente a 400,000 Udis de los depósitos que haya en el banco, lo que equivale a alrededor de 2.5 millones de pesos.

Casi el 100% de los más de 580,000 ahorradores de Famsa, estarían completamente cubiertos.

“Este proceso será sencillo, rápido y seguro en el cual todo se hará a través de un portal de pagos IPAB al que se puede acceder a través de www. gob.mx/IPAB”, dijo.

El funcionario detalló que para quienes tienen menos de 9,000 pesos (507,000 u 87% del total), podrán obtener un código numérico en la plataforma, y podrán retirarlos en los siguientes días, a través de las prácticajas de BBVA, con la opción de retiro sin tarjeta. No obstante precisó que el monto promedio es de 400 pesos.

En el caso de los que tienen depósitos mayores a 9,000 pesos (73,000 titulares), se hará a través de cheques y aquí el proceso tardará de una a dos semanas. Aquí el saldo promedio es de poco más de 300,000 pesos.

Puntualizó que el saldo total de los ahorradores ascienden 33,300 millones de pesos, de los cuales 24,000 millones son garantizados, y 9,000 millones no garantizados.

Línea de tiempo

2007: Banco Ahorro Famsa abre su primera sucursal.

2008: Se concluye con la apertura de sucursales integradas dentro de tiendas FAMSA.

2010: Concluye integración Famsa a Banco Ahorro Famsa.

2012: Expansión de clientes, apertura de sucursales con formato bancario.

2017: Lleva a cabo alianzas con otros bancos para ampliar cobertura de cajeros.

2018: Captación del saldo de depósitos de Bankaoo

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