Los programas de reestructura, sumados al mejor uso de tarjetas de crédito, favorecieron un descenso en el nivel de morosidad de este producto en los tres primeros meses del año.

A marzo pasado, el Indice de Morosidad (IMOR) de los plásticos crediticios se ubicó en 7.26%, contra 8.76% que mostraban en diciembre del año pasado, de acuerdo con las últimas cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

A decir de la Asociación de Bancos de México (ABM), la baja de este indicador es resultado de los programas de reestructura y mejora en las condiciones del crédito que la mayoría de las instituciones puso a disposición de sus clientes, lo cual benefició a más de 1.7 millones de familias.

También consideró determinante que los clientes han aprendido a utilizar mejor este producto, se han dedicado a cubrir sus deudas y tienen mayor control de su capacidad de endeudamiento.

Así, BBVA Bancomer, el principal emisor de tarjetas de crédito, con una participación de mercado de casi 32%, redujo su IMOR de 10.12% en diciembre pasado a 8.44% en marzo de este año.

En el caso de Banamex, el segundo en la colocación de plásticos crediticios, con casi 30% del mercado, ajustó su nivel de morosidad en el periodo de 6.25% a 4.41 por ciento.

El IMOR de HSBC pasó de 13.76% a 11.29%, y el de Banorte disminuyó de 12.01% a 10.50 por ciento.

En el caso de Santander, con una participación de mercado de 12.94%, la morosidad aumentó de 4.64% a 4.73%, aunque se mantiene por debajo del nivel registrado a nivel sistema.

Entre los bancos que mantienen un nivel de morosidad más elevado que el observado en el sistema en general, pese a que también han registrado disminuciones, está Invex que en marzo se ubicó en 20.40% contra 25.77% de diciembre pasado.

El IMOR de Bancoppel ascendió a 19.01% en marzo, mayor al 17.79% de diciembre previo; mientras que el de Fácil pasó de 22.84% a 17.89 por ciento.

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