A la par del crecimiento de las operaciones digitales a raíz de la emergencia sanitaria actual, también se ha dado un crecimiento en el costo de los fraudes con mayor afectación en el sector de comercio minorista (comercio electrónico) y de servicios financieros, de acuerdo con un estudio de la firma LexisNexis Risk Solutions.

Este martes, la firma presentará la edición de este año del estudio “El Verdadero Costo del Fraude en América Latina”, donde detalla que en México una transacción fraudulenta cuesta en promedio a las empresas 3.75 más veces el monto de la operación original, cuando en el análisis del 2019 era 3.55 veces más el valor del movimiento fraudulento.

“Varios factores han contribuido al fuerte aumento de los costos, como que los defraudadores tengan como objetivo a las empresas financieras para la adquisición fraudulenta de cuentas y la clonación de tarjetas; el aumento por parte de los consumidores del uso de métodos de pago digitales y de contacto que se ha traducido en más pérdidas por fraude”, detalla el análisis.

En su metodología, la firma mide las pérdidas relacionadas con el valor nominal de la transacción por la que se responsabiliza a las empresas, además de los honorarios e intereses, las multas y los honorarios legales, la mano de obra, costos de investigación y gastos de recuperación externos.

De acuerdo con el análisis, con la emergencia sanitaria, las transacciones en línea y móviles tuvieron un crecimiento significativo en México, pues, por ejemplo, el volumen promedio de operaciones por medio de navegadores web creció de 26 a 33% durante este año y de 16 a 28% por medio de aplicaciones móviles.

“Estos canales remotos representan más pérdidas totales por fraude, ya que el porcentaje promedio atribuido a las transacciones móviles entre los minoristas aumentó de 23% en el 2019 a 33% en el 2021, y el porcentaje promedio atribuido a las transacciones en línea entre las empresas de servicios financieros aumentó de 35% en el 2019 a 39% en el 2021”, destaca el análisis.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx