A pesar de la volatilidad global, generada por la crisis en Grecia, la percepción de los inversionistas y de los mercados con respecto a México está bien anclada, afirmó Invex Grupo Financiero.

Esta percepción, dijo, está respaldada por el elevado monto de reservas internacionales, el escaso déficit fiscal, la inflación en descenso y la postura firme del banco central de no modificar las tasas.

El grupo financiero admitió que "con todos estos sucesos se refuerza la idea de una tasa de referencia estable en niveles bajos y por ello consideramos hacer liquidez en plazos largos o papeles corporativos".

En su reporte, Invex informó que las autoridades en Europa determinaron poner sobre la mesa un contundente plan de apoyo a los países endeudados, lo que redujo el riesgo de un evento dañino en los mercados de deuda y en el sector financiero global.

Aunque hay que considerar que los inversionistas permanecen preocupados por las consecuencias sobre la economía y continúan haciéndose a un lado, dejando a las bolsas ajustar niveles a la baja.

A su vez, el Grupo Scotiabank destacó que el paquete de apoyo financiero a Grecia, acordado por la Unión Europea y el FMI, así como severos planes de austeridad fiscal anunciados por España y Portugal tranquilizaron un poco a los mercados.

La propia implementación de planes de ahorro fiscal, que afectan la perspectiva de crecimiento mundial, y la preocupación sobre lo que sucederá cuando comiencen a retirarse los estímulos monetarios, tienen el potencial para detonar nuevos episodios de alta volatilidad, pronosticó.

Comentó que mientras la economía de Estados Unidos sigue progresando, a pesar de su alto déficit fiscal, en México, la vigorosa actividad industrial y del sector automotriz apuntan a un crecimiento del PIB más dinámico en todo 2010.

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