Una de las intenciones del nuevo gobierno de Estados Unidos (EU) es relajar la regulación financiera que se fortaleció en ese país y en el mundo tras la crisis del 2008 y el 2009. El argumento que ha dado la administración Trump es que las reglas actuales no han permitido que el crédito crezca en detrimento de la economía local.

En particular la administración de EU va contra la Ley Dodd-Frank que, entre otras cosas, pide a los bancos más capital y de mejor calidad uno de los detonantes de la pasada crisis fue que tenían bajos niveles de capital ; que la mayoría de las operaciones con instrumentos derivados se lleven a cabo en cámaras de compensación autorizadas y reguladas; y permite que una gran quiebra bancaria pueda llevarse a cabo de manera ordenada.

Autoridades y especialistas han dicho en México que aunque hay partes de la Ley Dodd-Frank que podrían mejorarse, no debe caerse en excesos ni retrocesos.

Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA Bancomer, considera que hay cosas que pueden ser mejorables en la regulación, pero lo que sería desafortunado, es reducir de manera importante los requerimientos de capital para las instituciones financieras. Esperamos que eso no se altere, porque sí se estarían sembrando las semillas de la siguiente crisis .

Añade: en la crisis global pensamos que había bancos que tenían capitalizaciones de 8-9% y en realidad tenían de 2 por ciento .

El economista de BBVA Bancomer, filial de BBVA, uno de los bancos más grandes del mundo, indicó que otro aspecto positivo de la Ley Dodd-Frank, es que obliga a la mayoría de las operaciones con derivados a que se comercien en plataformas electrónicas.

Uno de los grandes problemas que se dieron en la crisis global fue con AIG, tuvo una posición enorme en derivados hipotecarios sin ninguna regla que le hiciera poner el colateral necesario , refirió.

Para Carlos Serrano, empero, hay algunas partes de la Ley Dodd-Frank que pueden mejorarse como la parte de que los bancos pequeños deban hoy cumplir con toda la regulación, lo cual les resulta oneroso, y revisar la Regla Volcker que dice que un banco no puede tomar riesgos en derivados con su balance propio.

Mucho se ha hablado de que si EU se sale de la Organización Mundial del Comercio sería malo, yo creo también que si se sale de Basilea III y del Consejo de Estabilidad Financiera, como algunos congresistas republicanos lo han sugerido, también sería malo, llevaría a una mayor fragmentación del sistema financiero global , enfatizó.

Jaime Guardiola, consejero delegado de Banco Sabadell, el cuarto banco más grande de España, con presencia en EU, reconoció que cuando ocurren crisis como la del 2008, hay cierta tendencia a sobrerregular, pero que hoy se ha llegado a un extremo en el que hacer las cosas resulta complejo.

En este sentido, consideró que ya es momento, no de ir hacia atrás, sino de ir más al centro en términos de regulación financiera.

No lo veo exactamente como un peligro, lo veo como una oportunidad de que se les haga a los bancos un poquito más fácil acompañar el crecimiento de la economía, el riesgo de poner exceso de regulación y convertir a la banca en un negocio muy poco rentable, pues es que al final la consecuencia es menos capacidad de dar crédito y de acompañar a los empresarios y familias en sus procesos de inversión. Entonces yo creo que estamos en el proceso de búsqueda del punto óptimo , argumentó.

Luis Niño de Rivera, vicepresidente de Banco Azteca, expresó que el impacto de una relajación de la regulación financiera, dependerá de cómo se realice. Si la gente de Trump tiene capacidad y experiencia, puede ser un factor de prosperidad, pero si no, será de fracaso y crisis.

No definirá el de México

Jaime González Aguadé, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, agregó en este tema que México ha tomado sus decisiones de regulación de forma unilateral, pero con base en los lineamientos de Basilea y de otros organismos internacionales. Por ello, aunque reconoció que hay que estar atentos a lo que ocurra en Estados Unidos, no es algo que vaya a determinar el futuro del país en este tema.

Para Jorge Sánchez Tello, especialista de la Fundación de Estudios Financieros, si en Estados Unidos se relaja la regulación, en México, al menos, no tendría que incrementarse a efectos de que el sector sea más competitivo, pues al ver más facilidades en el vecino país, empresas podrían buscar financiarse allá.