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Política

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Somos México: el nuevo partido opositor que podría quitarle votos al PRI, PAN y MC

La nueva fuerza política nacional busca posicionarse como una opción liberal de oposición; especialistas discrepan sobre si ocupará la centroizquierda o la centroderecha del espectro político mexicano

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Somos MX, nuevo partido político en México.Ilustración: El Economista

Diego Badillo

Surgido de las manifestaciones sociales de 2022, 2023 y 2024 en defensa del Instituto Nacional Electoral (INE) y en contra de la reforma al poder Judicial, el nuevo partido político Somos México pretende colocarse en el centroderecha del espectro político mexicano, con una posición contraria a la del gobierno federal y sus aliados, aunque iniciará quitándole votos al PRI, PAN y MC, exponen expertos en asuntos electorales.

El 25 de junio pasado, el Consejo General del INE resolvió conceder el registro como partido político a Somos México (Somos MX) que se presentó al proceso para obtener esa categoría como la organización Personas Sumando en 2025.

Sin embargo, en una votación dividida, el INE determinó que debe cambiar el nombre, el color rosa que usa en su documentación y el emblema de presentación Somos México. Según la institución electoral “... la denominación Somos México no constituye una expresión neutral, sino una composición de palabras con carga semántica y pragmática que transmite al electorado una idea de pertenencia o vinculación entre el instituto político y la totalidad de la nación mexicana”.

El argumento expuesto para ordenarle cambiar el color es que se parece al que usa un partido local en Tlaxcala.

Ante ello, el nuevo partido anunció que impugnará esa resolución ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), con el fin de mantener su nombre, color y emblema, los cuales el Tribunal ya había avalado hace 18 meses.

Ese nuevo partido obtuvo el registro luego de haber cumplido con la aprobación de 246 asambleas distritales y 348,787 afiliaciones.

Surge de la Marea Rosa

Ernesto Núñez Albarrán, periodista especializado en asuntos electorales, destaca que Somos México tiene su origen en las movilizaciones sociales registradas principalmente en la Ciudad de México en 2022, 2023 y 2024 en contra de las reformas electorales impulsadas por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

El también autor del libro “Que el pueblo decida”, editado por Grijalbo, refiere que la llamada Marea Rosa, como se le llamó a esas marchas (de ahí el color que quiere usar), se caracterizó por la defensa del INE, ante la intención del gobierno del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador de transformarlo radicalmente.

Varios de sus más activos promoventes fueron funcionarios electorales, cercanos al exconsejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, quien forma parte de su Consejo Consultivo.

Luego se les unieron expanistas, expriistas y personas que pertenecieron o fueron simpatizantes de algunos sectores del PRD (partido que perdió el registro en 2024).  Todos tienen en común que son contrarios al oficialismo que en lo electoral representan Morena y sus aliados el PVEM y el PT, abunda.

¿Cómo es visto?

De acuerdo con un análisis realizado por la consultora Integralia, Somos México se perfila como una opción de centroizquierda liberal y opositora, con énfasis en defensa democrática, contrapesos e instituciones electorales.

Para Núñez Albarrán Somos México buscará colocarse en el centroderecha del espectro político, aprovechando el desplazamiento hacia la derecha que está experimentando el PAN con posiciones más radicales, al menos en el discurso.

“Somos México va a buscar atraer al elector al que no le gustan posturas radicales o confesionales precisamente como las que ahora está asumiendo el PAN”, opina.

Además, se presenta como un partido para el cual es valioso defender las instituciones, como lo hizo la Marea Rosa en favor del INE cuando consideró que estaba siendo amenazado por el gobierno.

Destaca que la Marea Rosa también realizó una defensa muy visible del poder Judicial, cuando se presentó la iniciativa de reforma constitucional que derivó en la elección, por vía del voto popular, de jueces, magistrados y ministros.

Son cercanos al nuevo partido los exministros de la SCJN, José Ramón Cossío Díaz y Javier Laynez Potizek.

Sin embargo, subraya el hecho de que en esa nueva fuerza política convivirán personajes que han asumido una actitud moderada, que enfatizan que no quieren ser una oposición estridente ni destructiva, con otros como su ahora presidente Guadalupe Acosta Naranjo y su representante ante el INE, Emilio Álvarez Icaza, que tienen un discurso más agresivo.

La secretaria general del nuevo partido es Cecilia Soto. El otro representante ante el INE es Marco Antonio Baños.

Al respecto, Arturo Espinosa, periodista especializado en asuntos electorales, juzga que lo criticable es que siguen siendo las mismas caras.  Eso lleva a preguntarse hasta qué punto los viejos cuadros del PRD están creando un nuevo partido, como los viejos cuadros del PRI crearon Morena. Sin embargo, ataja, si hacen bien su trabajo, pueden ser una opción electoral real.

Haber obtenido el registro no le garantiza permanecer

Por otra parte, el hecho de haber logrado el registro como partido político nacional no garantiza su permanencia en el sistema de partidos.

De entrada, en las primeras elecciones en las que participará, en este caso las elecciones intermedias de 2027, deberá competir solo, es decir, no puede formar parte de alianzas o coaliciones electorales y forzosamente deberá obtener al menos 3% de la votación válida emitida en la elección federal de diputaciones para mantener el registro.

Una vez pasada la primera elección ese partido sí podrá formar alianzas con otros partidos.

Desde la perspectiva de Núñez Albarrán, una de las fortalezas de Somos México es que pueden captar el electorado que ya no ve en el PRI y en el PAN una opción electoral, que son electores que están en contra del oficialismo.

Sobre ese tema considera que no le va a quitar ni un solo voto a Morena porque sus votantes son muy leales al expresidente López Obrador y tienen un repudio absoluto a políticos que hoy forman parte de Somos México.

El 3% de votos que necesita para mantener el registro lo tiene que buscar entre los antilopezobradoristas que también están desencantados con el PRI y el PAN e incluso con MC, indica.

Por ello, considera que la llegada de Somos México le debería preocupar más al PRI y al PAN que a la presidenta Claudia Sheinbaum, Morena y sus aliados y los que sí deberían estar preocupados son Alejandro Moreno, líder nacional del PRI; Jorge Romero, del PAN y Jorge Álvarez Máynez de MC.

A su vez, Espinosa piensa que la mayor fortaleza que tienen es provenir de un movimiento de la sociedad civil y que eso lo han hecho su causa.

La debilidad constituye el reto que tienen para conectar con la sociedad civil, precisamente convertido ya en un partido político, con todo el hartazgo que hay hacia esas agrupaciones.

Por eso, sus voceros tendrán que ser muy cuidadosos con la forma en que construyan su comunicación política, lo cual pasa por definir bien con qué personajes se van a presentar ante el electorado.

Una de sus principales dificultades —identifica—, será definir con claridad cómo quiere verse para ir construyendo una identidad que tenga sentido para los ciudadanos.

Asegura que Morena tiene un voto duro muy consolidado y cuenta con la estructura de tierra para mantenerlo.

Por eso, para Somos México la oportunidad para sumar votos está en dos sitios. Por un lado, hay una oposición formada por el PRI y el PAN, aletargada, que no ha aprendido a ser oposición y, por otro lado, quitárselos a Morena por el desencanto que les causó.

Apunta que si bien Somos México tiene una estructura que les permite estar en redes sociales, carece de una estructura territorial sólida.

Por otra parte, Núñez Albarrán subraya que es natural que los partidos políticos sean construidos por políticos profesionales, sobre todo considerando que en México es difícil formar un partido.

“El hecho de que exista un nuevo partido de oposición no está mal porque los electores tienen más opciones”.

Para el entrevistado en este caso, como cuando surgió Morena, lo positivo es que es una opción más que puede darle cauce institucional a las inconformidades que tienen muchas personas con asuntos que suceden en el espacio público.

También recalca que el hecho de que haya dos nuevos partidos no quiere decir que se vaya a disponer de más presupuesto para financiarlos.

Lo que sucederá es que la cantidad ya dispuesta en el presupuesto, con base en lo que dice la Constitución, se repartirá en ocho partidos, en lugar de seis, como hasta ahora.

Por eso tampoco les va a gustar a otros partidos la llegada de estos dos nuevos.

Son ya ocho partidos nacionales

Con el registro de Somos México y Partido Paz, hay en México ocho partidos políticos nacionales. Los otros son PRI, fundado en 1929; PAN, en 1939; PVEM, en 1986; PT, en 1990; MC, 1999 y Morena en 2014.

Si se pone atención a la orientación política de cada uno se observa que el escenario partidista ahora está integrado por cuatro partidos ligados al oficialismo y son Morena y el PT, que se localizan a la izquierda del espectro político y PVEM y el Partido PAZ, también recién constituido, en la derecha.

En tanto, en la oposición se encuentran ahora Somos México y MC en la centroizquierda del escenario; el PRI está en la zona de centro derecha y el PAN en la derecha, explica el análisis de Integralia.

Datos sistematizados por la consultora indican que entre 2000 y 2024, en México se crearon 11 partidos políticos nacionales, de los cuales únicamente cuatro, que constituyen 36.4%, superaron la prueba de su primera elección federal, es decir, lograron al menos 3% de la votación.

Sin embargo, México seguirá siendo uno de los países de América con el menor número de partidos.

De hecho, varios países tienen más de 20: Costa Rica y Brasil tienen 30; Colombia 34; Perú 43 y Argentina 44. La consultora enfatiza que esos números reflejan que en México se ha procurado evitar la fragmentación del sistema mediante reglas de entrada muy estrictas.

Veremos cuánto dura Somos México en el escenario.

Diego Badillo

Periodista mexicano, originario de Amealco, Hidalgo. Editor del suplemento Los Políticos de El Economista. Estudié Sociología Política en la Universidad Autónoma Metropolitana. En tres ocasiones he ganado el Premio Nacional de Periodismo La Pluma de Plata que entrega el gobierno federal. También fui reconocido con el Premio Canadá a Voces que otorga la Comisión Canadiense de Turismo, así como otros que otorgan los gobiernos de Estados Unidos y Perú.

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