El robo y extravío de armas por parte de instituciones de seguridad y procuración de justicia a nivel federal y estatal es un fenómeno que se ha presentado de manera constante en los últimos sexenios, según reportan cifras de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y de la Secretaría de Marina (Semar).

De acuerdo con la legislación vigente la Sedena es la institución encargada de llevar el registro de las armas que se venden y circulan en México, así como de firmar los convenios con los gobiernos locales para la adquisición de armas para el personal de las corporaciones de seguridad y procuración de justicia.

Ante algún robo o extravío de alguna arma, las instituciones públicas la deben de dar de baja ante la Sedena.

Según reportó la dependencia vía transparencia a un ciudadano en octubre pasado, entre el 2006 y el 2018, fueron robadas o extraviadas por las instituciones de seguridad locales y federales 15,592 armas.

En el periodo mencionado, la institución que mayor número de armas reportó como extraviadas o robadas fue la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México con 1,666, le siguió la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil de Guerrero cuyos elementos extraviaron o les robaron 1,469 armas.

En tercer lugar se encuentra la Fiscalía General de la República, antes Procuraduría General, institución que reportó el extravío o robo de 1,265 armas.

Esta institución en el 2018 publicó en el Diario Oficial de la Federación el acuerdo A/044/18 en donde estipula en el artículo vigésimo tercero del mismo documento que “cuando el robo, pérdida, destrucción o extravío del armamento sea por descuido o negligencia imputable al sujeto obligado, invariablemente y con independencia de las responsabilidades administrativas y/o penales a las que haya lugar, le corresponderá cubrir los costos de reposición, así como todos aquellos que por este motivo se generen”.

En cuarto lugar se posicionó la Policía Federal cuyo personal reportó 1,096 armas; mientras que en quinto lugar se ubicó la Secretaría de Seguridad Pública de Chihuahua, que ha perdido o le robaron 904 armas.

Por otra parte, dentro de las instituciones que han tenido un mayor control de su armamento se ubicó en primer lugar la Procuraduría de Baja California Sur, que ha perdido o le fueron robadas entre el 2006 y octubre del 2018 sólo ocho armas, según lo registrado ante la Sedena.

Le sigue la Fiscalía de Campeche con nueve armas; en tercero se posicionó la Fiscalía de Yucatán, en cuarto estuvo la Secretaría de Seguridad Pública del mismo estado con 13 armas y en quinto la Secretaría de Seguridad Pública de Campeche con 14 armas.

Sobre las instituciones federales además de la Fiscalía de la República y de la Policía Federal, también se tienen registros de extravíos de armas o robos por personal del ahora extinto Centro Nacional de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), cuyos elementos perdieron o les fueron robadas seis armas en el periodo indicado, mientras que en el Servicio de Protección Federal se generaron 26 reportes de armas.

Las instituciones castrenses no son ajenas al fenómeno del extravío y robo de armas

La Sedena informó en el 2017, vía transparencia en la respuesta a la solicitud de información con folio 0000700149117, que no tenía registros de robos de armas a sus elementos.

No obstante, en el 2014 informó también, vía transparencia en la solicitud con folio 0000700091514, que de acuerdo con datos de la Procuraduría General de Justicia Militar se habían registrado entre el 2008 y julio del 2014 más de un centenar de denuncias por robo o extravío de armas como ametralladoras y pistolas.

Por su parte, la Secretaría de Marina tiene registros de que entre el 2006 y hasta agosto del año pasado les fueron robadas a los marines siete armas y extraviaron unas 52 más.

Según los datos de la Secretaría de la Defensa Nacional, el mayor número de armas extraviadas o robadas entre el 2006 y octubre del 2018 fueron armas cortas con 11,766 unidades mientras que se perdieron o fueron hurtadas 3,826 armas largas.

Prevén endurecer reglas para la guardia

El robo o extravío de armas por parte de integrantes de la Guardia Militar será castigado con sanciones económicas y disciplinarias, según propone el proyecto de ley de la Guardia Nacional que fue entregado al Senado de la República por el Ejecutivo federal.

“El personal militar que extravíe o sufra el robo de las armas que tiene a su cuidado y responsabilidad será sujeto de medidas de control disciplinario y sanciones económicas que correspondan”, se dejó asentado en el artículo 57 del proyecto de ley general de la Guardia Nacional que se encuentra en análisis en la Cámara Alta.

Según el paquete de leyes que fue entregado por el secretario de Seguridad Pública en la Cámara de Senadores, Alfonso Durazo, los integrantes de la Guardia Nacional tendrán asignadas tanto un arma corta como una larga en sus tareas de seguridad pública.

Además de que se indica que sólo podrá hacer uso de ellas el personal que haya pasado de manera satisfactoria los cursos de adiestramiento en la materia.

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