De rechazar que el Estado Mayor Presidencial (EMP) se haga cargo de su seguridad personal como presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador tendría que promover reformas a la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos para modificar las funciones actuales del grupo militar.

“El presidente de la República dispondrá de un Estado Mayor Presidencial, órgano técnico militar que lo auxiliará en la obtención de información general, planificará sus actividades personales propias del cargo y las prevenciones para su seguridad y participará en la ejecución de actividades procedentes, así como en las de los servicios conexos, verificando su cumplimiento”, prevé la norma referida en su artículo 15.

Recién electo presidente de México para el periodo comprendido del próximo 1 de diciembre al 30 de septiembre del 2024 —su sucesor tomará posesión del cargo el 1 de octubre en acatamiento del Artículo 83 constitucional—, todavía no está del todo claro si López Obrador aceptará finalmente seguridad personal a cargo del Estado mexicano.

Tras la primera reunión privada que sostuvo en Palacio Nacional, a dos días de que ganó en la urnas, con el presidente Enrique Peña Nieto, el tabasqueño reveló que el mexiquense le sugirió aceptar protección y que analizará el tema.

“Él me hizo ese planteamiento. Le dije que voy a analizarlo. Fue un buen gesto de su parte. Además, él actúa en el interés de que se proteja a quien va a ser el jefe del Estado mexicano”.

Pero a él lo cuida el pueblo, insistió, además de que quien lucha por la justicia no tiene nada que temer. “Y quedé en resolver sobre este tema. No lo tengo todavía resuelto, no lo tengo definido. De modo que vamos a seguir así, me va a cuidar la gente”.

Aclaró que el EMP no desaparecerá, ya que sus integrantes se habrán de incorporar a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena); actualmente está adscrito de manea directa como unidad administrativa de la Presidencia de la República.

Por mandato del general Plutarco Elías Calles, el 15 de marzo de 1926 se decretó la Ley Orgánica del Ejército y Armada Nacionales, que en el artículo 33 establecía las bases para la creación de la Ayudantía de la Presidencia, que siguió funcionando durante el gobierno del general Lázaro Cárdenas.

Siendo presidente Manuel Ávila Camacho, el 12 de enero de 1942 se reformó la Ley Orgánica del Ejército y Armada Nacionales de 1926 para transformar la Ayudantía de la Presidencia en el EMP.

El reglamento del EMP establece que una de sus principales misiones consiste en garantizar la seguridad del presidente de los Estados Unidos Mexicanos, de su familia, de los mandatarios y funcionarios extranjeros que visiten el país, de los expresidentes de la República y de otras personalidades que, por la importancia de su cargo o encomienda, expresamente ordene el titular del Ejecutivo federal.

Además de encargarse de resguardar las instalaciones presidenciales y de desarrollar las actividades de inteligencia y contrainteligencia necesarias para el cumplimiento adecuado de sus funciones.

López Obrador está decidido a que en su gobierno “ya no va a estar dicho órgano militar, encargado de custodiar al presidente” de México.

En esa hipótesis, procedería enmendar la ley orgánica vigente que fundamenta las acciones del EMP.

Quien llegó a la Presidencia de la República en su tercer intento está decidido también a no hacer uso del avión presidencial durante su mandato, ni ninguna de las aeronaves y helicópteros que integran la flotilla propiedad de gobierno federal.

Asegura que viajará en aviones de línea comercial y por tierra, tal como ofreció en campaña.

Hace seis años, durante la etapa de transición del gobierno federal, el expresidente Felipe Calderón Hinojosa, del PAN, en un gesto de colaboración con el nuevo mandatario mexicano que lo sucedería en el cargo, prestó a Peña Nieto el avión presidencial para realizar una gira por Europa.