La Secretaría de Gobernación, a través del Registro Nacional de Población, garantizó que en un plazo máximo de tres años expedirá la Cédula de Identidad Ciudadana a todos los mexicanos, un proyecto que ha sido aplazado desde hace 11 años.

Durante la firma esta mañana de un convenio entre las Secretarías de Gobernación y de Seguridad y Protección Ciudadana, Jorge Wheatley Fernández, titular del Registro Nacional de Población, ofreció a la titular de la Segob, Olga Sánchez Cordero, que trabaja ya en el proyecto de emisión de la Cédula de Identidad Ciudadana.

“Cuente, señora Secretaria, que desde Renapo trabajamos cada día con dedicación para que el proyecto de contar con una cédula única de identidad digital sea una realidad en un plazo de tres años. Estamos empeñados en que no existe persona en nuestro país sin una identidad reconocida y acreditada por el Estado mexicano”, afirmó.

Presente en el evento, el secretario de Seguridad federal, Alfonso Durazo, sostuvo que la creación de una cédula de identidad, al margen de la credencial de elector que expide el INE, “forma parte de los grandes compromisos de este gobierno; que si bien ha sido prometido por distintas administraciones, por primera vez se toma en serio”.

Por su parte, el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Alejandro Encinas, dijo que hay una iniciativa pendiente en la Cámara de Diputados con la que se pretende fortalecer no solo a la CURP, sino a la cédula de identidad para que el Estado garantice el derecho de las personas a la identidad.

Cabe destacar que la idea de crear una Cédula de Identidad Ciudadana fue referida en el año 2009 por el entonces presidente Felipe Calderón. Por su parte, la Secretaría de Gobernación emitió el citado proyecto en el Libro Blanco “Cédula de Identidad Ciudadana” en octubre de 2012.

Aunque desde entonces ha habido algunos avances aún no se lleva a cabo el proceso para que los ciudadanos posean una cédula de identidad ciudadana y se instrumenta el registro nacional de población.

La tarjeta de identidad es utilizada con diferentes nombres en distintos países incluyendo Argentina, Bélgica, Brasil, Bolivia, Costa Rica, Chile, España, El Salvador, Francia, Guatemala, Italia, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

Algunas voces consideran que la creación de una cédula de identidad en México obedece a una nueva realidad del registro nacional de población.

En contraparte, expertos y académicos consideran que los costos que tendrá la puesta en marcha de esta política son muy altos, además de que existe el riesgo de que eventualmente la población vote menos debido a que muchas personas les interesa tramitar la credencial del IFE para identificarse más que para votar. También se han expresado inquietudes por la posibilidad de que el gobierno, y no un ente autónomo, sea el responsable de la base de datos de los mexicanos.

jorge.monroy@eleconomista.mx