La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) dio a conocer que iniciará de oficio un expediente de queja por los hechos de violencia ocurridos en Tepochica, Guerrero, donde 14 presuntos delincuentes y un militar perdieron la vida en un supuesto enfrentamiento.

Mediante un comunicado, el organismo expuso que solicitará a las autoridades correspondientes la investigación pronta y exhaustiva del caso, para deslindar responsabilidades, en caso de haberlas.

La CNDH dispuso de un equipo multidisciplinario de visitadores adjuntos, médicos forenses, criminalistas y psicólogos para que se trasladen al lugar de los hechos, a fin de realizar las diligencias necesarias que permitan conocer lo ocurrido.

La comisión, a cargo del ombusman Luis Raúl González, puntualizó que, además, solicitará información sobre esos hechos a las autoridades involucradas, en este caso la Secretaría de la Defensa.

“La intervención de la CNDH busca garantizar que se conozca la verdad de lo ocurrido este martes 15 de octubre, que las autoridades competentes deslinden las responsabilidades que se llegaran a generar como consecuencia de tales sucesos y brindar acompañamiento a los familiares de las víctimas, así como propiciar que mecanismos o protocolos de actuación por las autoridades eviten, en lo posible, la repetición de los hechos”, se lee en el comunicado.

En una relatoría, la Sedena explicó que a las 4:45 de la tarde del pasado martes, personal militar adscrito a la 35 Zona Militar de Chilpancingo se desplegaba en un vehículo por Tepochica, Iguala, cuando se encontró de frente a un convoy de tres camionetas con civiles que iniciaron la agresión con disparos.

Explicó que los atacantes utilizaron 13 armas largas, seis armas cortas, una granada de mano y diversas municiones y cargadores.

La Sedena defendió la labor del militar que murió en los hechos, al indicar que de no haber sido por su actuación, más elementos hubieran perdido la vida en el enfrentamiento.

“Se desempeñaba como tirador y elemento de seguridad del primer vehículo, su función principal era proteger a sus compañeros de armas y permitir que adoptaran un dispositivo de seguridad, poniendo de manifiesto con este hecho su valor, lealtad institucional, celo profesional y entereza, así como su elevado nivel de adiestramiento, evitando con esto que se suscitaran más bajas”.

El gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, suscribió la relatoría de la Sedena, por lo que descartó una ejecución extrajudicial. Sin embargo, dijo que las autoridades deberán aclarar el suceso.

Tlatlaya

Luego de que el Sexto Tribunal Unitario del Segundo Circuito de Toluca ordenó reaprehender a los siete militares implicados en la muerte de 22 civiles en una bodega en Tlatlaya, Edomex, en junio del 2014, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro consideró que ello confirma que se cometieron ejecuciones extrajudiciales, “tal y como lo han señalado por cinco años las sobrevivientes y los organismos”.