Al considerar que el nombramiento de Rosario Piedra Ibarra no fue apegado a la legalidad y le restará legitimidad a la nueva ombudsperson con los sectores involucrados en la protección y promoción de los derechos humanos, cinco integrantes honorarios del Consejo Consultivo de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) presentaron su renuncia al Senado.

Mediante una carta, María Ampudia González, Mariclaire Acosta, María Olga Noriega, Angélica Cuéllar, y, previamente, Alberto Athié, presentaron a la Cámara Alta su dimisión.

“Una ombudsperson carente de legitimidad será incapaz de establecer una interlocución válida con los distintos actores involucrados en la observación, protección y promoción de los derechos humanos; tampoco podrá generar la confianza ni la certeza jurídica consustanciales a su misión. Una elección como la que la llevó al cargo (...) presagia el sometimiento abierto de la CNDH a quienes actualmente detentan el poder político”, argumentaron las cuatro exconsejeras.

Mediante un comunicado, Rosario Piedra informó de su renuncia a la militancia en Morena, “para dedicarme de tiempo completo a la gran tarea que nos aguarda, pero la mayor garantía de autonomía la acredita mi trabajo”.

Piedra Ibarra comprometió empeño con las víctimas, con la justicia y la defensa de los derechos. Aseveró que su trabajo no será de oficina, y prometió ir en busca de grupos vulnerables como mujeres, niñas y niños, personas de pueblos originarios, periodistas, migrantes y víctimas de tortura, desaparición o desplazamiento.

Desechan amparos

Los jueces decimoprimero y decimosexto en Materia Administrativa, Agustín Tello y Gabriel Regis, desecharon las demandas de amparo promovidas por el senador Emilio Álvarez Icaza y la asociación Derechos Humanos y Litigio Estratégico Mexicano, contra el nombramiento de Rosario Piedra. Los recursos argumentaban que la nueva ombudsperson fue elegida únicamente con 76 de 116 votos, no logrando las dos terceras partes requeridas.

Llegaría a la Corte

En entrevista, Edgar Cortez, integrante del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia, y Sergio Méndez Silva, del colectivo Pro Persona AC, coincidieron en que las renuncias de los cinco consejeros honorarios de la CNDH muestran que la nueva ombudsperson no tendría legitimidad y vulnera la autonomía del organismo.

“Cinco consejeros que renuncian demuestra una inconformidad muy grande, porque poco a poco el presidente de la República ha ido apoderándose de los órganos autónomos, como la Suprema Corte, la FGR, la CNDH. Esto no presagia nada positivo. La importancia de los cargos honoríficos es un acompañamiento de la sociedad civil independiente, crítica”, destacó Méndez Silva.

Por su parte, Edgar Cortez consideró que las renuncias son “una consecuencia de un proceso de nombramiento de mala calidad, y de que la titular tiene demasiados vínculos con el gobierno, que es a la instancia que tiene que vigilar. Sienten que van a formar parte de una institución que pierde su calidad medular, que es la autonomía. Creo que eso provoca las renuncias. Si alguien es responsable de esas renuncias, es el Senado”, comentó.

Sergio Méndez Silva expuso que, si bien fueron desechadas las demandas de amparo contra el nombramiento de la CNDH, todavía pueden tener un cause legal. “Todos los nombramientos que se han hecho se consideran actos soberanos y siempre se desechan esas demandas de amparo. Esos desechamientos no están firmes, porque se pueden impugnar, y correspondería a un tribunal colegiado conocer de esas quejas y eventualmente se puede solicitar a la Suprema Corte que se pueda pronunciar sobre estos aspectos”, puntualizó.

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