Para que la iniciativa de implementar un plan de desarrollo integral para El Salvador, Guatemala, Honduras y México sea exitosa y permanezca en el tiempo, tiene que volverse una política de Estado, aseveró el senador panista Gustavo Madero Muñoz.

En entrevista, el integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores para América Latina y El Caribe del Senado de la República expuso que para que una política de este tipo sea viable, los gobiernos de los países involucrados deben de asumir un compromiso corresponsable.

Mencionó que, en este caso, aunque el diagnóstico de áreas de oportunidad y recomendaciones realizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) contempla, de inicio, la participación de El Salvador, Guatemala, Honduras y México, es muy importante el rol que tiene que jugar Estados Unidos, ya que sería uno de los beneficiados si se logra que en esas naciones se genere un desarrollo económico equilibrado.

En ese sentido, comentó que las brechas regionales son un gran riesgo para el desarrollo de los países. “Igual que en las brechas sociales, también las brechas regionales constituyen un gran riesgo; por eso hay que empezar siempre en un desarrollo más incluyente, más equilibrado y creo que ese es el propósito de esta iniciativa”.

El legislador de Acción Nacional expuso que es muy importante no sólo ver la dimensión migratoria de la relación entre Estados Unidos, México y los integrantes del llamado Triángulo del Norte de Centroamérica.

La relación entre esas naciones debe verse incluso como oportunidad de desarrollo, de integración comercial y, también, de turismo, de cultura en todos sus ámbitos.

“Yo soy un ferviente creyente de que siempre nos enriquecemos más abriéndonos que cerrándonos”.

Madero Muñoz expuso que, en los últimos años, ha habido malos entendidos en la relación de México con América Latina y en general los situados al centro y sur del continente, aunque ha habido iniciativa de desarrollo para los países del área, como el impulsado durante el gobierno del presidente Vicente Fox, el llamado Plan Puebla-Panamá.

También comentó que siempre ha estado en la discusión pública el tema de la competencia con Brasil. Siempre ha habido como una rivalidad y no se ha podido desarrollar una manera de colaborar y con una integración. No como una competencia.

El legislador indicó que espera que esta iniciativa tenga mayor éxito que otras parecidas, para que esta intención de desarrollo económico integral se traduzca en hechos, “porque a la hora de poner los recursos, es donde se quedan cortos los gobiernos”.

Aquí hay un compromiso de aportar dinero para el desarrollo de infraestructura y la interconexión de infraestructura económica, como carreteras, y para la distribución de energía eléctrica.

“Creo que es una buena idea, pero hay que respaldarla con dinero y no nada más con saliva”, manifestó.

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