La paridad de género fue uno de los elementos que se incluyó en la reforma electoral del 2014 en México; a cuatro años de distancia y en el contexto de la organización de uno de los procesos electorales más grandes en la historia del país, persiste una desigualdad entre hombres y mujeres que aspiran a ocupar puestos públicos.

Así lo ha dado a conocer el Instituto Nacional Electoral (INE), que tuvo registros de que en las nueve gubernaturas a elegir el próximo 1 de julio, se registraron 43 precandidatas y precandidatos al puesto por los partidos políticos y coaliciones; 86% fueron hombres y 14% mujeres.

En tanto que de las 30 entidades que celebrarán comicios locales, se dio a conocer que se registraron 6,360 precandidatas y precandidatos, de los cuales 62% fueron hombres y 38% mujeres.

México ha sido uno de los países en la región que ha legislado en materia de preservar las condiciones de igualdad entre hombres y mujeres en elección de puestos públicos, obligando a los partidos a presentar listas conformadas por ambos sexos de manera igualitaria; sin embargo, en el ámbito local, aún la paridad es una tarea pendiente, afirmó en entrevista Belén Sanz Luque, representante para México de ONU Mujeres.

“Cuando vamos a elecciones locales, cuando vamos a la representación del sistema judicial, todavía hay un desafío muy grande y esperamos ver la aplicación más masiva del principio de paridad (...) que se aplique este año y veamos un nivel de representación muchísimo más alto de mujeres, esa es nuestra expectativa”, dijo Sanz.

En los estados, diferentes actores políticos han mostrado reticencias a acatar la paridad de género en el actual proceso electoral.

Estos son los casos de Tlaxcala, Baja California Sur y el Estado de México; en estas dos últimas entidades, diferentes alcaldes, así como partidos políticos, interpusieron juicios de amparo ante la Sala Superior del Tribunal Electoral del poder Judicial de la Federación.

En el estado norteño, los partidos locales Renovación Sudcaliforniana y Baja California Sur Coherente, interpusieron un amparo ante la Sala Superior para desestimar la resolución tomada por el Tribunal Electoral estatal que confirmaba un acuerdo tomado por el Instituto Electoral del estado sobre que la “representación proporcional y la postulación impar en ayuntamientos deberán ser encabezadas por candidaturas del género femenino” en el proceso electoral actual.

Por unanimidad, los magistrados de la Primera Sala reafirmaron el acuerdo al resolver los juicios SUP-JRC-4/2018 y SUP-JDC-5/2018 y acumulados, desestimando el argumento de los partidos locales de que el instituto electoral de Baja California Sur habría rebasado su función reglamentaria “y con ello trastocaba la autodeterminación de la vida interna de los partidos políticos”.

En el caso mexiquense, alcaldes panistas solicitaron la intervención de la Sala Superior sobre las resoluciones SG/137/2017 y SG/138/2017 emitidas por el Comité Ejecutivo Nacional del blanquiazul hace unos meses sobre que en algunas alcaldías se sobrepondría el principio de paridad de género sobre la nueva posibilidad de reelección de alcaldes.

Se trató de los ayuntamientos de Almoloya de Alquisiras, Amanalco, Atizapán de Zaragoza, Atlautla, Axapusco, Ozumba,  Xonacatlán, Jilotzingo y Coyotepec entre otras más, no obstante, el caso aún está en proceso de resolución.

En el caso de Tlaxcala, el 9 de marzo la sala regional de la Ciudad de México del Tribunal Electoral Federal decidió reafirmar la resolución del Tribunal de Tlaxcala de que las listas de diputaciones plurinominales locales de los partidos políticos deberán ser encabezadas por mujeres.

Esta resolución, consensuada por unanimidad, había sido impugnada por los partidos PRD, Partido Encuentro Social, Movimiento Ciudadano, un partido local y un diputado del Partido del Trabajo, arguyendo que el dictamen se inmiscuía en la vida interna de los partidos.

A NIVEL FEDERAL

La representante de Naciones Unidas afirmó que, en materia federal, el país presenta un nivel alto de paridad.

En este sentido, el INE aprobó el acuerdo INE/CG508/2017, en el cual precisa algunas acciones afirmativas en materia de paridad en la elección de senadurías. En sesión del 8 de noviembre del año pasado, el Consejo General aprobó por unanimidad que las listas de candidatos conformadas por los partidos deberán estar integradas en 50% por hombres y 50% por mujeres.

En aquella ocasión, la consejera Dania Paola Ravel indicó que la disparidad entre géneros en la Cámara Alta ha sido histórica; entre el 2006 y el 2012 la Cámara se conformó con 106 hombres y 22 mujeres, en tanto que entre el 2012 y el 2018 han sido 86 hombres y 42 mujeres.

La representante de ONU Mujeres indicó que “más que ver a otros países que estén haciéndolo mejor, creemos que lo que México tiene que hacer es aplicar esta robusta legislación”.