Ante la emergencia alimentaria en la Sierra Tarahumara, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) llamó a cerrar filas para ayudar no sólo con proyectos asistencialistas sino con soluciones a futuro y sin sensacionalismos.

A través de un comunicado emitido por la Diócesis de Tarahumara, encabezada por el obispo Rafael Sandoval y distribuido por la CEM, pidió ayudar a los tarahumaras que pasan hoy por una "emergencia alimentaria" pero jamás, aclaró, por un suicidio por hambre.

Los títulos como "los tarahumaras se suicidan por el hambre", apuntó la CEM, "nos parecen irresponsables y sensacionalistas, pues esconden la verdad y atraen la mirada hacia el mundo indígena de una forma irreal y perjudicial a su cultura".

Puntualizó que "en tal cultura y experiencia de fe no cabe el suicidio porque siempre le encuentran sentido a la vida aún en las circunstancias difíciles".

La Iglesia católica reconoció que el estado de Chihuahua y, más en concreto, la Sierra Tarahumara, se encuentra en una situación delicada debido, entre otras cosas, a la ausencia de lluvia o a lo tardío de ellas.

Y "sin minimizar el problema ni llevarlo a la exageración, y debido a las innumerables preguntas que se me han hecho", el obispo de Tarahumara admitió que "el mundo indígena ha sido olvidado y las promesas de fuentes de trabajo a largo plazo han sido sólo palabras bonitas por intereses partidistas y asistencialismos interesados".

De hecho, aún hoy, acusó el prelado, en muchos sectores se mira al indígena de arriba hacia abajo, como si fuesen objeto de lástima.

Esto es un "grave pecado, porque no hemos dejado que ellos sean sujetos de su historia. La emergencia se extiende no sólo al mundo indígena sino, también, a muchos mestizos pobres", refirió.

La asistencia ante la crisis es importante; sin embargo, apuntó, "da verguenza que nos quedemos en proyectos meramente asistenciales.

a solución no está en repartir cobijas o despensas (aunque esto es necesario hoy), sino en pensar en un futuro donde ellos mismos (indígenas y mestizos pobres) puedan ser productores de su mismo sustento".

Por tanto, para quienes deseen apoyar, sobre todo con recursos económicos, el obispo ofreció algunos medios: P. Hector Fernando Martínez (vicario general de la diócesis): Tel. 635 4560091. La cuenta es en la IBP Protarahumara, en Banca Santander en Chihuahua, No. 65500560942;

Además, P. Javier Avila (Pastoral social): Tel 614 4884166; Adrián Aguirre Reyna (FECHAC): 614 4132020 Ext. 108.

El Empresariado tiene un Fondo Social en Banamex. Y sobre el 'Gobierno estatal y federal, no conozco sus teléfonos, pero doy testimonio de que están poniendo todo su empeño ante esta emergencia", concluyó el prelado.

MIF