El arranque, hoy, de la llamada “Nueva Normalidad” en México, concluida la Jornada Nacional de Sana Distancia, se da en medio del choque entre el gobierno federal y algunos gobernadores de la oposición, provocado por las visiones encontradas sobre protocolos y mecanismos a aplicar para el desconfinamiento social y la reapertura de actividades.

La decisión tomada a nivel federal, de iniciar el semáforo de riesgo por Covid-19 con 31 de las 32 entidades en color rojo –excepto Zacatecas-, que significa “máximo de alerta sanitaria”, generó la rebelión de los gobernadores del PAN, algunos del PRI, uno de Movimiento Ciudadano (MC), otro del PRD y el único sin partido, que reiniciarán actividades con criterios de sus propios semáforos estatales.

Los estados donde ejercen el poder los panistas son Aguascalientes, Baja California Sur, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Nayarit, Querétaro, Quintana Roo, Tamaulipas y Yucatán.

El semáforo federal al que, de acuerdo con la ley en materia sanitaria, deberán ceñirse los gobernadores y la jefa de gobierno de la CDMX, regulará, desde este lunes, el regreso de las personas al espacio público y a las actividades productivas y educativas según el riesgo epidemiológico de la enfermedad para evitar rebrotes, mismo que será indicado por medio de cuatro colores: rojo (máximo), anaranjado (alto), amarillo (intermedio) y verde (cotidiano).

Cada semana la autoridad federal actualizará la información del referido semáforo y la comunicará a las autoridades estatales a fin de que decidan las medidas a instrumentar para su cumplimiento.

De acuerdo con el “semáforo estatal para la reactivación” en Guanajuato, que gobierna Diego Sinhue (PAN), y la “reincorporación de los sectores económicos”, que hasta el 25 de mayo estaba en color rojo, a partir de esta semana se podrá reiniciar todo lo relacionado con  la “proveeduría” y “actividades respaldo”.

Es decir, la producción de calzado (sólo proveeduría industrial y de salud), vestido y confección (sólo proveeduría de uniformes industrial y de salud), servicios de bajo riesgo y de apoyo a  los negocios, así como restaurantes y hospedaje; comercio al por menor y en las plazas comerciales (con excepción de bares, cines, áreas de comida rápida, áreas comunes y de juegos), reiniciarán actividades al 30 por ciento.

Al 75% podrán hacerlo los servicios de bajo riesgo (profesionales y oficios) y comercio al por mayor.

Todo lo relacionado con actividades en espacios públicos al aire libre y cerrados, servicios administrativos para la educación, eventos sociales y las personas vulnerables por Covid-19 permanecerán en confinamiento.

Por su parte, a través de Twitter y a nombre de su homólogo de Durango, de los mandatarios priistas de Colima y Coahuila, del independiente de Nuevo León, el perredista de Michoacán y el de MC de Jalisco, el gobernador de Tamaulipas, Francisco Cabeza de Vaca, informó el pasado viernes que “manifestamos nuestra inconformidad y rechazo al semáforo del @GobiernoMX que articula la estrategia Nueva Normalidad  ya que no refleja la realidad de nuestros estados y, por el contrario, pareciera que tiene el propósito de responsabilizar a las entidades ante la emergencia. En consecuencia, iniciaremos nuestra propia reapertura gradual, tomando en cuenta todas las medidas sanitarias de seguridad y mayor capacidad de pruebas, para evitar el crecimiento de contagios; esta reapertura será en corresponsabilidad con sociedad y el sector empresarial”.

El viernes pasado, los gobernadores disidentes se reunieron en Colima, para celebrar la 11 Reunión Interestatal #COVID19 para definir acciones por la emergencia.

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