Tras asegurar que no están pateando el bote ni en una cacería de brujas, el fiscal especial del Caso Ayotzinapa, Omar Gómez Trejo, y el presidente de la Comisión Presidencial de ese asunto, Alejandro Encinas, aseguraron que la nueva investigación por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa se basa en evidencia científica y no en testimonios obtenidos por tortura. Anunciaron 40 nuevas órdenes de aprehensión que la Fiscalía General de la República (FGR) solicitará a jueces.

Luego de la reunión que hoy encabezó el presidente Andrés Manuel López Obrador en Palacio Nacional con el titular de la FGR, Alejandro Gertz Manero, y familiares de los 43 normalistas desaparecidos, el fiscal Omar Gómez Trejo y el subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, ofrecieron una conferencia de prensa para presentar el balance de la nueva investigación que realizar el actual gobierno federal.

Insistieron en que la verdad histórica que presentó en su momento el entonces titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, nació viciada por diversos factores que Omar Gómez Trejo enumeró:

“Todas las personas fueron presentadas como autores de la desaparición fueron exoneradas por indicios de haber sido torturados. Se cuentan con videograbaciones, declaraciones de víctimas y protocolos de Estambul.

“Asimismo que las torturas fueron solo un instrumento más para pruebas y manipular evidencias con el fin de defender una narrativas acotada al Basurero de Cocula y el Río San Juan y que toda la responsabilidad recayera en unos policías municipales y no en el aparato criminal que convivía entre autoridades de todos niveles y delincuencia organizada”, dijo.

Afirmó que la diligencia del Río San Juan de Cocula fue clave para la entonces verdad histórica, ya que se encontró una pieza ósea de Alexander Mora Venancio, pero la agente que firmó dicha diligencia nunca estuvo presente en Cocula, sino que en este momento estuvo despachando en la Ciudad de México.

“Se falsearon informes de investigación, llamadas telefónicas anónimas, oficios de localización, todo con la finalidad de encuadrar una narrativa a modo y con ello silenciar el reclamo de búsqueda y verdad de las familias”, dijo.

Dijo que los mismos funcionarios de la entonces PGR acabaron con su versión histórica, misma que -afirmó- nació viciada desde su inicio “por el efecto corruptor de funcionarios públicos que unidos en una empresa criminal decidieron cerrar el caso”.

El fiscal del caso Ayotzinapa, Omar Gómez Trejo, dijo que en esta nueva investigación, los funcionarios de la FGR “no estamos pateando el bote” y “no estamos cazando brujas”.

“No queremos desmontar algo que hicieron ilícito, sino aquellas personas que así lo hicieron”, añadió.

Apuntó que desde el inicio de la nueva indagatoria fueron liberadas 80 órdenes de aprehensión, y anunció que pronto la Fiscalía solicitará 30 nuevas órdenes de aprehensión vinculadas a la desaparición de los 43 normalistas y 10 más por irregularidades de la investigación del caso en la pasada administración federal, aunque evitó revelar nombres.

Alejandro Encinas expuso que el presidente López Obrador ya envió una carta al Primer Ministro de Israel para solicitarle agilizar la extradición de Tomás Zerón de Lucio, ex director de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR.

Para el fiscal Gómez Trejo, la verdad histórica ya fue refutada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el Equipo Argentino de Antropología Forense, la ONU y organismos de protección de derechos humanos, así como el Poder Judicial de la Federación a través de un Tribunal Colegiado de Tamaulipas. “La verdad histórica fue fabricada en pruebas y fue mentir a la sociedad”, sostuvo.

Admitió que a siete años de la desaparición de los estudiantes de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, mucha evidencia se ha perdido, aunque dijo que respetando los procesos “seguiremos haciendo todo lo humanamente posible por encontrar a sus hijos”.

Garantizó que la nueva investigación no está basada en declaraciones, mucho menos obtenidas por tortura, sino en evidencia científica.

Detalló que se han realizado 53 ejercicios de búsqueda en todo Guerrero donde se han localizado 1,000 piezas óseas, principalmente en la Barranca de la Carnicería en Cocula, de los cuales 22 fueron enviados a la Universidad de Insbruck.

El fiscal Gómez expresó que a partir del llamado del presidente López Obrador a los ciudadanos a romper el silencio sobre este caso, más de 20 personas han colaborado con la FGR.

Concluyen que objetivo de los 43 no era boicotear informe de José Luis Abarca

Por su parte, el subsecretario de Derechos Humanos y presidente de la Comisión Presidencial del Caso Ayotzinapa, Alejandro Encinas, dijo que se han recopilado 31,238 documentos del caso, de los cuales 17,045 son informes de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Expresó que la investigación es concluyente en el sentido de que el objetivo de los 43 normalistas aquel 26 de septiembre del 2014 no era boicotear el informe de labores del entonces presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca, sino tomar autobuses para asistir a la marcha del 2 de octubre en la Ciudad de México.

Encinas Rodríguez planteó que también se puede concluir que la agresión a los estudiantes fue a través de tres células articuladas entre policías municipales y sicarios de Guerreros Unidos; que los 43 estudiantes nunca estuvieron juntos durante su detención; se confirma la presencia de policías de Iguala en la detención del autobús 1,531; presencia de policías Huitzuco en el Palacio de Justicia, y la presencia de retenes de Guerreros Unidos en Santa Teresa, El Tomatal y la salida a Taxco.

Encinas dijo que la indagatoria ha hecho un análisis de 80 millones de llamadas telefónicas que se realizaron los días 26, 27 y 28 de septiembre del 2014 y días posteriores en la región de Iguala, de las cuales 206,000 fueron de interés y se dio seguimiento a 116 números telefónicos.

Búsquedas y reconstrucción

El Subsecretario dijo que la nueva indagatoria ha hecho 55 acciones de búsqueda en 136 puntos en siete municipios de Guerrero, entre ellos Iguala, Cocula, Taxco y Huitzuco.

Refirió que se han recuperado 27 cuerpos; de ellos, seis en El Amate en Cocula y 21 en la Barranca del Tigre en Iguala; además de cientos fragmentos óseos en Iguala, Cocula y Eduardo Neri que están sin identificar, así como dos fragmentos en la Barranca de la Carnicería.

Indicó que desde el 2014 a la fecha, 21 personas vinculadas con el caso han fallecido o han sido asesinadas, por lo que se ha perdido información.

jorge.monroy@eleconomista.mx