Los cárteles de la droga en México han comenzado a experimentar con el cultivo de hojas de coca, de la cual mediante un proceso químico se obtiene la cocaína, una de las drogas que deja mayores ganancias al crimen organizado a nivel mundial. Sin embargo, pese a que recientemente se han descubierto zonas de producción en Guerrero, las autoridades no registran detenciones de personas por estos casos.

El pasado 17 de febrero, el presidente Andrés Manuel López Obrador reveló en su conferencia de prensa matutina que en la sierra de Guerrero se estaba “experimentando con el cultivo de coca”.

Estamos investigando sobre esto. Encontramos unos plantíos de coca en Atoyac”, precisó el mandatario.

El Ejército mexicano confirmó a El Economista, vía transparencia, que fueron seis los cultivos de coca los que fueron erradicados en el municipio de Atoyac de Álvarez, Guerrero. En dicha entidad, es oportuno mencionar, las autoridades mexicanas tienen registro de la operación de al menos cuatro grupos del crimen organizado: el Cártel del Pacífico, La Familia, Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Guerreros Unidos.

No obstante, Atoyac de Álvarez, forma parte de la zona de influencia principal del CJNG.

Se pidieron datos, también vía solicitudes de información, sobre si hay personas detenidas por los cultivos en Atoyac de Álvarez a la Fiscalía General de la República (FGR), a la Fiscalía estatal de Guerrero, a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y a la Secretaría de Seguridad Pública de Guerrero.

Las cuatro instituciones negaron tener información sobre personas aprehendidas por dicho caso.

La FGR indicó, mediante el oficio FGR/UTAG/DG/002307/2021, que la unidad administrativa “derivado de una búsqueda exhaustiva y razonable en sus archivos, manifestó no contar con información al respecto”.

La Sedena refirió, por su parte, que “respecto a las personas detenidas en la erradicación de plantíos (...) después de haber realizado una búsqueda en el Estado mayor de la Defensa Nacional, no se localizó evidencia documental que pueda dar respuesta a sus requerimientos”.

Apuntó que la base de datos que lleva el Ejército sobre la detención de personas no permite identificar las circunstancias en las que fueron aprehendidas.

La secretaría de la Defensa refirió, a su vez, que el primer caso de erradicación de un cultivo de coca en México se presentó en septiembre del 2014, en el municipio de Tuxtla Chico, en Chiapas.

En esta entidad, el gobierno mexicano tiene ubicada la presencia en la actualidad de tres organizaciones delictivas: el Cártel del Golfo, el CJNG y Guerrero Unidos. No obstante, en el 2014, se tenía registros de una importante operación del Cártel de Los Zetas en la entidad.  

Sin datos del CNI

Al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) se pidió que informara sobre si tenía estudios sobre el cultivo de coca en México, así como los involucrados en ello.

Sin embargo, el órgano de inteligencia civil que, recurrentemente clasifica la información que se encuentra en su poder como de seguridad nacional, refirió en esta ocasión en respuesta a la solicitud con folio: 041000005021 que dicha información “no es de competencia del Centro Nacional de Inteligencia”.

Para Erubiel Tirado, coordinador del Programa de Seguridad Nacional y Democracia de la Universidad Iberoamericana, la erradicación de cultivos de coca significa que “estaríamos ante la presencia de indicios de la evolución de esta actividad ilegal en México”.

Por su parte, Eunice Rendón especialista en seguridad comentó que el crimen organizado ha ido expandiéndose en el país en diferentes ramas que van desde la producción de nuevas drogas hasta la injerencia en la política a nivel local.

hector.molina@eleconomista.mx