Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia de México, no está contento con la baja de nota y perspectiva del país por parte de Fitch y Moody´s, sin embargo admitió que el gobierno mexicano debe trabajar muy duro para ganarse nuevamente la confianza de las calificadoras.

Al cuestionarle sobre la degradación de la calificación que dieron a México las agencias calificadoras, expresó “¡pues ni modo que esté contento!".

El representante del gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador reconoció “hay que trabajar muy duro para ganar otra vez la fe de ellos con nosotros”.

En entrevista posterior a la inauguración de la planta automotriz de BMW en San Luis Potosí, Alfonso Romo precisó que este gobierno trabaja para mostrar a los inversionistas “que esto no fue porque, no sé por qué lo hicieron, porque el país va mucho mejor de lo que yo hubiera leído”.