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Transformación Digital: ¿Moda o estrategia?

Las empresas deben analizar cómo implementar la IA.
Es cada vez más común que en las distintas reuniones corporativas o empresariales a las que atendemos, uno de los temas centrales sea la Transformación Digital y el uso de la Inteligencia Artificial (IA) en las organizaciones. Sin duda, todos sentimos urgencia por la implementación de tecnologías de punta y por conocer los diferentes sistemas o “agentes” de IA; nos apremia ver y probar, cuando escuchamos sobre las ventajas de las nuevas herramientas, y cómo es que empresas e industrias de primer nivel las están aprovechando.
Sí, la atracción por las tendencias es ineludible. Sin embargo, es de suma importancia hacer un alto para reflexionar sobre el porqué y el cómo de las cosas. Tenemos que revisar esta requerida “transformación”, no como un objetivo de corto plazo, sino como una estrategia sustentable alineada al propósito y cultura de cada empresa.
Nuevamente, este tema está vinculado con el liderazgo, porque los líderes empresariales deben preguntarse si su organización está lista para dicha transformación e inversión en tecnología, analizando si los cimientos de sus negocios actuales son lo suficientemente robustos para soportar un cambio de esta envergadura.
En el contexto de las Tecnologías de la Información (TI) , siempre se ha dicho que “si entra basura, sale basura”, refiriéndose a que la información, los datos y los objetivos, deben ser claros y verídicos antes de ser automatizados. Esto no es tan distinto en el caso de la Inteligencia Artificial. Primeramente, se requieren líderes que acepten con transparencia el “status quo” o estado actual de sus procesos de punta a punta, con sus fortalezas y áreas de oportunidad, para entonces y solo entonces, revisar y reparar los procesos operativos primordiales de dicha empresa.
Estos líderes deben ser capaces de enfocarse para poner manos a la obra, junto con sus equipos, en realizar acciones para corregir y optimizar la operatividad diaria; calificados para dirigir la sistematización y estandarización de procesos de sus compañías, para lograr la consistencia operativa.
El Think Digital Report 2024: Barómetro sobre la Transformación Digital en España y Latinoamérica, confirma que muchas organizaciones todavía están en niveles tempranos de madurez digital respecto a sus procesos, cultura y estructura organizacional. Esta madurez requerida comprende los siguientes elementos:
- Soporte Cloud: basado en la nube, que permite servicios robustos, flexibles y respaldados.
- Arquitectura tecnológica modular: permite agilidad y personalización.
- Data: para la centralización e integración de la IA en el ciclo de vida del cliente.
- Ciberseguridad: protección y prevención.
Posterior a la implementación de estos aspectos, ahora sí, calmando las ansias por correr antes de estar listos, es posible analizar la viabilidad de una verdadera Transformación Digital para integrar soluciones tecnológicas con IA, que actúen como habilitadores estratégicos. Esto significa que cuando el liderazgo respalda la transformación, se establecen prioridades y una ruta clara que genera un compromiso en toda la organización.
Hoy los clientes están inmersos en la economía de las Tecnologías de la Información, por ello, desde la óptica del liderazgo, la Transformación Digital no es solo una moda sino una ruta estratégica que va más allá de la adopción de nuevas tecnologías, que implica repensar las estructuras y procesos de las organizaciones, a la velocidad de los cambios del entorno digital.
El liderazgo es propio de los humanos, no de las máquinas, y son los líderes transformacionales quienes deben diseñar el “playbook” o manual estratégico para la competitividad y sustentabilidad de largo plazo. Son ellos quienes deben capacitar al talento, establecer las métricas de éxito, los incentivos y la arquitectura organizacional capaz de lograr la transformación digital con miras hacia la innovación, la diferenciación y la entrega de un valor único para los clientes, utilizando, por supuesto, herramientas de IA, logrando así sus objetivos “por medio” de la tecnología y no exclusivamente “por el uso” de la misma.
En algunas otras columnas he mencionado una de mis frases preferidas, “lo más importante es la gente, lo más complejo es la gente”, y esta realidad ni siquiera la IA puede cambiarla, ya que en el centro de toda transformación están las personas, mismas que igualmente deben transformarse para liderar esta evolución.

