Ante las movilizaciones ayer de personas en la Ciudad de México que expresaron su molestia con decisiones del actual gobierno en temas de seguridad y economía, principalmente, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que la mayoría de ellos eran militantes de partidos “disfrazados de ciudadanos”. Destacó que, sin embargo, respeta la libre manifestación de las personas, porque no desea una dictadura.

El Presidente expresó su rechazo a la agresión que simpatizantes suyos propinaron ayer al periodista Irving Pineda de TV Azteca. El Presidente dijo a sus simpatizantes que esas agresiones a la prensa lejos de ayudar a su gobierno, lo perjudica, por lo que les pidió que cesen sus conductas agresivas a los medios; comunicadores y periodistas. El presidente López Obrador reiteró que ni él ni su gobierno son responsables de censurar y cerrar espacios en los medios de comunicación, a raíz de la cancelación de los noticieros del periodista Carlos Loret y del comunicador Victor Trujillo conocido como “Brozo”. Aseguró que no le fastidia la crítica que se hace hacia su persona, porque tiene la conciencia tranquila, principios e ideales.

El Presidente de la República aclaró a sus simpatizantes que nunca ha pedido a ningún medio de comunicación apoyo para su gobierno, y aclaró que ningún periodista de medio de comunicación profesional recibe subvenciones de su gobierno.

Dijo saber que sus simpatizantes cometen agresiones indebidas y groserías especialmente hacia el presidente del Consejo de Administración de Grupo Televisa, Emilio Azcárraga. Les pidió que dejen de lado su oposición y resentimiento, y respeten a todos los dueños de medios, comunicadores y periodistas. “Quedan esos resentimientos, pero nosotros no vamos a alentar eso”, aseveró.

Acerca de la reunión que sostendrá más tarde con unas 30 personas de la familia LeBarón, el presidente López Obrador dijo que en el encuentro, un integrante de la Fiscalía General de la República presentará un informe sobre las investigaciones por el asesinato, el pasado 4 de noviembre, de 9 mujeres y niños de la familia LeBarón.

El mandatario dijo haber recibido el reporte sobre la irrupción el sábado de un grupo de la delincuencia en Villa Unión, Coahuila, lo que dejó como saldo 20 personas fallecidas, cuatro de ellos elementos policiacos. Luego de este episodio y de hechos de violencia que también se registraron en Tamaulipas, indicó que esta semana el gabinete federal presentará un informe sobre el tema de la estrategia de seguridad federal.

López Obrador manifestó que la inseguridad y la violencia está presente, y se registran más actos de ese tipo, en aquellos estados donde los Gobernadores no se levantan temprano para encabezar las reuniones de coordinación para la seguridad. Dijo que no dará a conocer quiénes son esos Gobernadores, aunque dijo que es evidente donde se registran más hecho de violencia. Descartó que sea el caso del mandatario de Coahuila, Miguel Riquelme, pues dijo saber que él sí “se aplica”.

Aseguró que la coordinación para la seguridad es efectiva cuando los presidentes municipales y los gobernadores colaboran, si el Fiscal estatal no está coludido con la delincuencia y ejecuta las órdenes de aprehensión. “¿Qué es lo que estamos procurando? Que todos ayudemos”, dijo.

Expuso que en el caso de la Ciudad de México, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, le ha informado que los episodios de violencia se incrementaron a raíz de que un juez liberó el mes pasado a presuntos operadores del Cartel de la Unión Tepito. Sin embargo, el mandatario federal dijo tener información de que los homicidios en la CDMX ya bajaron de 6 a 4 diarios en promedio.

Destacó que de los 140,000 nuevos elementos que se requieren para la Guardia Nacional se han reclutado y capacitado a 70,000. Indicó que no se trata de falta de recursos, sino que se está cuidado el perfil de quienes ingresarán a esa nueva corporación de seguridad pública.

En otro tema, el presidente López Obrador dijo que lleva mejor relación con el actual presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Carlos Lomelí, pues con el anterior dirigente de esa cúpula, Juan Pablo Castañón, tuvo diferencias severas, incluso públicas, por el caso de la cancelación del aeropuerto de Texcoco. El mandatario federal expuso que también lleva una buena relación con el presidente del Consejo Mexicano de Negocios, Antonio Del Valle Perochena, y con otros dirigentes empresariales más. El presidente López Obrador reveló que él mismo condujo una parte de las negociaciones de hace unos meses con empresas que construyen gasoductos.