Guadalajara, Jalisco. Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco, ex fiscal general de la entidad relata que, sin duda alguna, siempre que se combate a la delincuencia organizada “hay riesgos” aunque, por esta vez, gracias a una camioneta blindada, el valor de tres escoltas que resultaron heridos, uno de ellos de muerte y, ayuda divina, ha salvado por muy poco su vida.

A unas horas de que el funcionario jalisciense fuera víctima de un atentado por quien considera son integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), detalla a El Economista que el ataque estuvo claramente planeado.

“Yo siento que por el número de unidades, por el tipo de unidades nos iban siguiendo desde la Secretaría del Trabajo. Traían vehículos de bajo perfil; traían aproximadamente ocho vehículos, una moto y yo creo que el seguimiento lo empiezan en la Secretaría del Trabajo”, puntualiza. 

El ex fiscal reconstruye su visión de los hechos desde la comida pactada con un líder sindical con el cual se citó en torno a las 16 horas en un restaurante de la avenida Chapultepec, muy cerca del corazón de Guadalajara. 

“Entran dos gentes, una hora más o menos después de que yo estaba adentro y, una hora, a las cinco de la tarde, a las cinco y diez, es cuando yo salgo e inician el ataque en mi contra”, comenta. 
La entrada de los sospechosos atrajo de inmediato la memoria de Nájera cuando era fiscal.
“Un par de jóvenes, uno de ellos no recuerdo si un día lo subimos, no recuerdo si en información de inteligencia vi la fotografía, pero entraron un par de jóvenes y a uno de ellos sí lo identifiqué como un miembro de un grupo delictivo. Hay que recordar que en este momento en Jalisco el Cártel Nueva Generación está dividido en dos grupos, no sabría decir de qué parte fue”, precisa. 

Una venganza, señala el también ex secretario de Seguridad Pública del estado, no cabría otra posibilidad ante la falta de evidencia que apunte a otra conjetura, como amenazas previas pese a los enfrentamientos con los grupos delictivos que sostuvo. 

Cuando fui fiscal “me dediqué a trabajar me dediqué a combatir el crimen organizado. Cuando yo fui secretario de Seguridad Pública del estado tuvimos enfrentamientos con los Zetas, con los Golfos, con Sinaloa, con Nueva Generación, antes de que fueran Nueva Generación, cuando eran los torcidos, con la Resistencia, con muchos grupos delictivos”, refiere.

El secretario del Trabajo enfatiza que pese a lo que ha pasado, la actual estrategia implementada desde el gobierno federal consistente en capturar a las cabezas de los Cárteles, ha sido un avance en el combate al crimen.
“Este es un tema que se copia de Colombia… son resultados como los de Colombia, entonces yo siento que el debilitar de cualquier forma a los grupos de delincuencia organizada no es un retroceso  sino es un paso para adelante, porque siempre es mejor varios pequeños que uno muy grande que abarque todo un país”, acota. 
Nájera concluye que seguirá trabajando en su oficina como lo ha hecho desde hace años, “eso es lo que me toca a mí”.

La ola de violencia

A lo suscitado en las últimas horas,  en donde la población de Guadalajara ha volteado a ver una serie de atentados contra la paz pública, se añade la ola de violencia que se ha ido incrementando desde el 2015.

Los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública muestran un repunte sostenido en violencia en el estado desde dicho periodo.

En su conjunto, en los 12 meses del 2015 se contabilizó por parte de la Fiscalía local un total de 957 averiguaciones previas por asesinatos; para el 2016 la cifra ascendió a 1,105; para el 2017 los asesinatos alcanzaron la cifra de 1,342; mientras que para los primeros cuatro meses del 2018 los homicidios dolosos han alcanzado las 567 carpetas de investigación. 

Si se comparan estos cuatro primeros meses de este año con los del 2017 el aumento en averiguaciones previas por asesinatos equivale a 42.8%, no obstante, si se compara el mismo periodo de este 2018 con el 2015 el aumento en homicidios en el estado es de 149 por ciento.

Otro delito que se registra al alza son las lesiones dolosas, ya que si se compara el 2017, último año con registros anuales, con el 2015 se puede observar un aumento de 29.7 por ciento.