El presidente Andrés Manuel López Obrador manifestó su desacuerdo con las iniciativas que se analizan en el Senado para reformar el Poder Judicial, al considerar que la limpia de corrupción en esa institución debe ser promovida por sus propios integrantes.

“En el Poder Legislativo se propone que se lleve a cabo esta reforma con una modificación a la Constitución y a la ley. Yo no estoy de acuerdo con eso. Yo pienso que la reforma al Poder Judicial tiene que darse al interior del mismo Poder Judicial, que el Poder Judicial debe de reformarse a sí mismo, y hay la posibilidad de lograrlo con la judicatura renovada y también con la Suprema Corte de Justicia, y en particular con su presidente, que es una persona recta, íntegra.

“Entonces, ellos como un poder independiente pueden llevar a cabo los cambios que necesita el Poder Judicial, porque sin duda hay corrupción en él”, refirió el Ejecutivo.

En Palacio Nacional, el primer mandatario consideró que es tal el nivel de corrupción en ese poder que la mayoría de los presos federales cuenta con un amparo para evitar su traslado a otros penales.

“Y una prueba fehaciente de que no andan bien las cosas en el Poder Judicial es este caso. Yo tengo el dato, no de 90, de 80% de los presos, de los reclusos del fuero federal que cuentan con amparos para no poder ser trasladados a otros penales. ¿Cómo se llegó a esto?”, se preguntó López Obrador.

Estrategia de seguridad seguirá

El presidente López Obrador advirtió que no cambiará la política de seguridad del gobierno federal, aunque así se lo hayan pedido —a raíz de los sucesos en Culiacán— legisladores de la oposición, e incluso ciudadanos a través de encuestas que se publicaron, entre ellas la de Consulta Mitofsky para El Economista.

“A los que piensan de esa manera, decirles que no vamos a modificar la política de seguridad. No vamos a apostar por la guerra y exterminio. Vamos a respetar la vida y la paz”, insistió.