El impacto que ha tenido la exportación de armas extranjeras a México no se limita sólo a Estados Unidos, pues existen empresas armamentistas de países como Alemania, Israel, entre otras localidades europeas, que han visto involucrados sus materiales en eventos violentos de nuestro país.

El informe "Comercio Mortal: Cómo las exportaciones de armas europeas e israelíes están acelerando la violencia en México", presentado en 2020 por diversas organizaciones sociales de Estados Unidos, Bélgica, Italia, Israel, Alemania, República Checa y México, evidenció que empresas de armas con sede en Europa e Israel exportaron más de 238,000 armas de fuego a México para el uso de la policía estatal y municipal entre 2006 y 2018; periodo en que la violencia estatal y los homicidios aumentaron drásticamente.

Se dijo que la mitad de las armas de fuego vendidas a la policía mexicana procedían de sólo dos empresas: Beretta, con sede en Italia, y Glock, con sede en Austria, pero la policía mexicana también ha obtenido armas de Israel (24,280 armas de fuego), Alemania (22,221), la República Checa (7,904), Turquía (4,168), Bélgica (1,063), y en cantidades menores también de España, Finlandia y Suiza. En conjunto, las empresas europeas e israelíes exportaron suficientes armas de fuego para casi todos los policías estatales y municipales de México en el periodo 2006- 2018.

Mientras que la mayoría de las principales empresas de armas de fuego europeas e israelíes también han establecido plantas de fabricación de armas en los Estados Unidos, entre ellas Beretta, Glock, FN Herstal, Sig Sauer, I.W.I., Ceska Zbrojovka, Heckler & Koch y Walther; dichas empresas venden a los enormes mercados civiles y policiales de los Estados Unidos, pero también pueden aprovechar las leyes de exportación de armas de los Estados Unidos que son menos restrictivas que las de Europa.

También se sabe que varias empresas europeas, entre ellas Glock, Beretta y, especialmente, Sig Sauer, han exportado armas de fuego a México desde los Estados Unidos. Además, varios miles de armas producidas por empresas europeas que se venden a particulares en el mercado minorista de los Estados Unidos, se trafican luego a través de la frontera con México, pues algunas de estas armas han sido confiscadas a grupos criminales como el Cártel del Golfo, Los Zetas y el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Se ha denunciado que las empresas de armas evitan la responsabilidad por las violaciones a los derechos humanos cometidas con sus productos, escondiéndose detrás del hecho de que los gobiernos autorizan sus exportaciones, sin embargo, un caso relevante en la materia se durante un juicio de neve años contra la empresa contra la empresa Heckler & Koch de Alemania.

En 2019, durante un juicio contra la empresa Heckler & Koch, se reveló que casi la mitad de las armas G36 exportados a México terminaron en cuatro estados que el gobierno alemán consideraba como receptores inadecuados, incluido Guerrero, -donde se halló que las fuerzas policiales de Iguala utilizaron rifles G-36 en el ataque a los normalistas de Ayotzinapa en septiembre de 2014-, y aunque la empresa no podía ser considerada responsable penalmente, porque no existe un derecho penal corporativo en Alemania, el tribunal ordenó a Heckler & Koch a pagar una multa equivalente a la totalidad de los ingresos de las ventas ilegales de 4,500 fusiles de asalto a México, unos 3.7 millones de euros, además se condenó a libertad condicional a dos empleados.  

kg