De acuerdo con Parker Asmann, de la Fundación InSight Crime, la delincuencia organizada está en el corazón del aumento de la inseguridad y la violencia en México que, en el 2016, según el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC), alcanzó uno de sus peores límites.

Al comentar sobre el reporte que el ONC dio a conocer recientemente, el analista de esta organización especializada en crimen organizado en las Américas detalla que, en particular, la captura y la extradición del exlíder del cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera, el Chapo, ha llevado a una fragmentación de este mercado ilícito.

A medida que esa organización se ha fracturado, el Cártel Jalisco Nueva Generación ha intensificado sus esfuerzos de expansión en todo el país, contribuyendo en parte al aumento de la violencia , se lee en el análisis publicado por esta fundación.

De acuerdo con el Observatorio Nacional Ciudadano, el 2016 fue uno de los peores años en materia de seguridad, particularmente al considerar el comportamiento de los homicidios dolosos indicador oficial de violencia e inseguridad del gobierno federal al presentar un aumento en los niveles tanto en regiones y entidades que ya tenían graves problemas, como en otras regiones del país donde estos fenómenos no parecían representar un obstáculo.

A través del documento Incidencia de los delitos de alto impacto en México , la organización dirigida por Francisco Rivas dio cuenta de que el año pasado hubo un incremento de 20.78% en homicidios dolosos; de 4.62% en secuestros; de 2.53% en robos con violencia; y de 1.14% en extorsión, en relación con los números presentados en el 2015.

La evidencia recabada en este estudio demuestra que en el 2016 la estrategia de seguridad volvió a fallar pese al gasto erogado. No se logró reducir la tasa de homicidio siquiera en los 50 municipios prioritarios para el gobierno federal , se aprecia en el trabajo del ONC, el cual está sustentado en cifras oficiales, afirma Rivas.

Sobre el caso del Chapo, el observatorio destaca que la captura por tercera ocasión del barón de las drogas fue un aparente logro en materia de seguridad; sin embargo, resulta difícil de creer que las autoridades del penal no tuvieron ninguna participación dada la alta seguridad del penal y las características de la fuga.

Lo anterior pone en duda los resultados del gobierno federal en la lucha contra los grupos del crimen organizado, pues su ejercicio se ha limitado a la captura de los principales líderes de estos grupos, sin que hasta la fecha se conozcan los esfuerzos por confiscar sus recursos económicos, que les ayudan a seguir gozando de privilegios y de la posibilidad de seguir delinquiendo dentro de los muros de los penales , alega el ONC.

A decir de Parker Asmann, este informe señala que la violencia y la inseguridad continúan siendo problemas graves en el país.

Además, plantea más preguntas sobre la falta de estrategias efectivas para combatir el flagelo.

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