Un incremento en el número de deportaciones de Estados Unidos a México tiene el potencial de impactar al Partido Revolucionario Institucional (PRI) de cara a las elecciones presidenciales del 2018, de acuerdo con un análisis de la consultora estadounidense Strategic Forecasting, Inc (Stratfor, por su acrónimo en inglés).

En fechas recientes, el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump estableció nuevas directrices para reforzar el control migratorio, que abrirían las puertas a deportaciones masivas.

Los nuevos lineamientos aceleran el proceso de expulsión y contemplan la contratación de 15,000 agentes, aunque quedan exentos los jóvenes indocumentados que llegaron a Estados Unidos como menores de edad, conocidos como Dreamers.

La firma privada especializada en servicios de inteligencia advierte que un aumento en el número de deportaciones de mexicanos crearía una serie de dolores de cabeza para las autoridades, al agregar a miles de repatriados a las filas de los desempleados.

Asimismo, indica que un retorno masivo de migrantes mexicanos al país crearía una impresión entre los votantes de que los líderes del PRI son débiles frente a una política estadounidense desfavorable.

Esto podría impulsar el apoyo a partidos de oposición, como el Partido Acción Nacional (PAN) o el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), fundado por Andrés Manuel López Obrador.

La perspectiva de que los votantes acudan a Morena es una preocupación importante para la élite empresarial y política de México, observa el análisis. El sector privado sabe qué esperar del PRI o PAN, pero Morena nunca ha tenido poder.

Stratfor recuerda que López Obrador no es precisamente un forastero político; anteriormente fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México bajo el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y corrió dos veces sin éxito para la carrera presidencial. Sin embargo, la consultora estadounidense prevé que el 2018 podría producir un resultado diferente para él.

La firma en geopolítica recoge resultados de encuestas que indican un apoyo de alrededor de un tercio del electorado y la pelea actual con los Estados Unidos podría aumentar su popularidad. Si bien López Obrador ha señalado públicamente un cambio al reunirse con líderes empresariales, abundan los riesgos económicos y regulatorios a propósito de su elección.

Por ejemplo, ha prometido repetidamente ralentizar el ritmo de las reformas energéticas que abrieron la exploración y producción en los sectores de petróleo y gas natural de México a la inversión extranjera privada. Más recientemente, un portavoz de López Obrador dijo que si se elige, el líder de Morena detendría las rondas de concesión de licencias de petróleo y gas de la Ciudad de México y revisaría los acuerdos existentes.

López Obrador probablemente hizo la promesa con la esperanza de reforzar el apoyo en las áreas golpeadas duramente por la reducción del tamaño de Petróleos Mexicanos y luego montar una ola de nacionalismo a la Presidencia , percibe Stratfor.

La consultora concluye que mientras la perspectiva del político de Morena sobre las reformas energéticas puede representar meramente una retórica populista destinada a atraer a votantes enojados con el gobierno, si López Obrador asume el cargo usaría sus poderes presidenciales para retrasar el paso del capital privado al sector energético mexicano .

Ello, a su vez, plantea el espectro del bloqueo político y las luchas internas en un momento en que México no puede permitirse el lujo de hacerlo. Con los Estados Unidos impulsando la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, una cuestión energética tan divisoria podría colocarse el frente en el Congreso de México, cuando podría necesitar abordar cambios en la situación comercial con Estados Unidos , advierte Stratfor.