Expertos coincidieron en que ante la falta de cuatro integrantes de su Consejo General, el Instituto Nacional Electoral (INE) tendrá una sobrecarga de trabajo de frente a las elecciones del 2021, y urgieron a la Cámara de Diputados a realizar la designación, o de lo contrario puede haber un riesgo en la toma de decisiones.

Al restablecerse las actividades en San Lázaro después de la contingencia sanitaria, se deberá realizar la designación de dos consejeras y dos consejeros que se integrarán al INE, el cual de manera temporal aprobó la integración de las comisiones permanentes, temporales y comités de trabajo.

El especialista electoral, Luis Miguel Carriedo, explicó a El Economista que el acuerdo tomado por el INE fue correcto ante las circunstancias sanitarias, y consideró que no vuelve imposible las elecciones del próximo año, pero sí va a complicar las agendas.

“La ley diseñada para 11 consejeras y consejeros no se está aplicando, porque faltan cuatro, pero el acuerdo es legal para ajustar las cosas de forma excepcional si consideramos que ya se han dado acuerdos similares y han sido confirmados por el tribunal (electoral federal)”.

Ejemplificó que en el caso de la Comisión de Vinculación con órganos electorales locales, acorde al artículo 42 de Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, se establece que debe estar conformada por cuatro integrantes y ahora de manera excepcional trabajará solamente con tres.

Por otra parte, admitió que es posible reducir el número de integrantes del consejo sin que colapse el modelo electoral, siempre que se realice a través de una reforma a la ley y agregó que “sería equivocado mantener deliberadamente un consejo de siete mientras la ley está prevista para 11, por lo que se debe cambiar la ley para que las atribuciones estén distribuidas adecuadamente”.

Por su parte, el académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Fernando Ojesto, destacó que en cuanto se nombren las y los nuevos integrantes del Instituto Nacional Electoral se deben de incorporar a las actividades sin realizar borrón y cuenta nueva.

“Los cuatro consejeros y consejeras que lleguen al INE se tendrán que integrar ya a las actividades que están realizando para el proceso electoral del próximo año. El INE no está parado y ha tomado medidas ante esta contingencia para que el inicio del proceso de septiembre comience sin ningún atraso”, explicó.

Asimismo, recordó que el acuerdo avalado por el consejo tiene vigencia hasta la incorporación de las y los nuevos integrantes, por lo que se tendrá que realizar otro acuerdo para dividir nuevamente las comisiones, sin eliminar el trabajo ya realizado.

Negociación en San Lázaro

Por su parte, el analista y consultor político Fernando Dworak explicó que en la Cámara de Diputados debe existir un ánimo de negociación en el que la mayoría actúe de manera sensata para seleccionar a dos integrantes del INE y los otros dos los deberá elegir las siguientes dos fracciones parlamentarias que tengan el mayor número de integrantes.

“Se comenta que el INE es un órgano autónomo, transparente e imparcial, pero en realidad los partidos políticos intervienen en la designación de las y los consejeros, lo que significa naturalmente que hay integrantes más afines a otros partidos”, dijo.

Apuntó que en caso de que Morena no decida negociar, se tendrán unas elecciones muy complicadas, “porque un Consejo General que sea desacreditado se expone a una crisis de una deslegitimación de sus resultados”.

marisol.velazquez@eleconomista.mx