La violencia del crimen organizado causó en México más de 7,000 muertos en el primer semestre del 2012, 10% más que en los seis meses precedentes, según un estudio de la firma Lantia Consultores.

La consultoría, dirigida por el experto en seguridad Eduardo Guerrero, cifró en 7,022 las muertes relacionadas con los grupos del narcotráfico entre enero y junio frente a los 6,408 homicidios del segundo semestre del 2011.

Según Lantia, el principal detonador de violencia durante el primer semestre del 2012 ha sido la reactivación del conflicto entre el Cártel de Sinaloa y Los Zetas , principalmente en Sinaloa, Durango, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.

Ciudad Juárez, en Chihuahua, fue durante la primera mitad del 2012 la localidad más violenta del país con un total de 510 homicidios.

Estas cifras contradicen las declaraciones del presidente Felipe Calderón, quien aseguró en el Consejo Nacional de Seguridad que los asesinatos relacionados con el crimen organizado habían descendido 15% en el primer trimestre, pero sin dar cifras precisas.

El gobierno lanzó, en diciembre del 2006, una ofensiva contra el narcotráfico con la participación de las Fuerzas Armadas.

El último balance oficial de homicidios causados por la violencia relacionada con el crimen organizado desde entonces llegaba hasta septiembre del 2011 y contabilizaba 47,515 muertos, pero no se han actualizado las cifras desde entonces.

Según Lantia, sobre la base de la tendencia actual de un promedio de más de 1,100 muertos al mes en el último año, el total de asesinatos atribuidos a la violencia de las organizaciones criminales durante el gobierno de Calderón, que concluye el 1 de diciembre, superaría los 60,000.

Enrique Peña Nieto, el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), virtual ganador de la elección presidencial del 1 de julio, ha establecido como una de sus prioridades la disminución de este tipo de violencia.