Es importante que México cuente con una guía bioética para la asignación de recursos de medicina crítica, porque permitirá a los médicos que se encuentren en situaciones extraordinariamente críticas de escasez de recursos sanitarios, evitar tomar decisiones arbitrarias, reducirá el estrés que eso les genere a los profesionales de la salud y facilitará la forma de asignar los insumos, afirmó Eunice Rendón.

La integrante del Colegio de Bioética explicó que lo más importante es que la guía o Proyecto de Guía de Triaje para la Asignación de Recursos de Medicina Critica (como después se le denominó) constituye un elemento para salvaguardar la justicia distributiva.

Explicó que la bioética considera al individuo como prioritario en su atención, porque tiene el derecho individual a ser atendido y el médico tiene la obligación de hacer lo máximo posible para salvar la vida del paciente.

Incluso en el Triaje, esas directrices se mantienen, pero con un cambio de justicia distributiva, porque lo que se busca es salvar el mayor número de vidas posible. En esos casos la prioridad es maximizar el bien común sobre el bien individual.

Con ello lo que se pretende es salvar el mayor número de vidas posible a través de la distribución equitativa de los recursos en medicina crítica.

Rendón mencionó que es por eso por lo que en la guía se incluyen procedimientos como el azar, el cual se usa en casos verdaderamente extraordinarios, pero llegado el momento, el médico debe estar preparado para actuar en un escenario como ese.

Eso ayuda a decidir sobre todo porque los médicos no deberían ser quienes decidan qué vida vale más en condiciones de igualdad y por lo tanto salvar.

En ese sentido indicó que, para efectuar un triaje, deben considerarse indicadores como la probabilidad de sobrevivencia, la duración de la estancia hospitalaria y la relación calidad de vida-años de vida restantes, lo cual en algunos casos no tiene nada ver con la edad. Recalcó que ninguna decisión puede basarse en criterios subjetos, sino de salud pública y objetividad.

Dijo que los procedimientos de triaje deben hacerse después de haber hecho todos los esfuerzos posibles para aumentar la disponibilidad de los recursos y explorar todas las posibilidades para atender al paciente, sin dejar de atender a otro.

Además, las indicaciones de la guía deben ser interpretadas de manera individualizada para cada paciente donde debe prevalecer el juicio clínico.

Recalcó que lo peor que nos puede pasar como país es que no se tenga una guía para que los profesionales de la medicina actúen en una situación delicada y ante escasez de recursos ante el avance de la pandemia.

En ese sentido mencionó que se trata de un documento para utilizarse de manera extraordinaria y excepcional.

Un documento en construcción

Lo relevante es que se trata de una guía, es decir una serie de recomendaciones que les permita a los profesionales de la medicina tener un protocolo ante situaciones difíciles. El objetivo es no dejar la responsabilidad en las espaldas de los médicos las decisiones difíciles en momentos de urgencia.

Rendón dijo que en el mundo ya han ocurrido casos de médicos que han tenido que recurrir a atención psicológica especializada luego de tomar decisiones como esas.

Sin embargo, aclaró que eso no quiere decir que con el simple hecho de contar con la guía dejarán de ser decisiones dolorosas.

Lo que sí puede ocurrir es que le va a restar estrés a los médicos que están en la primera línea de atención a pacientes de Covid-19 en estado crítico.

Además, permite orientar la acción de los médicos, además de que transparenta y facilita la forma de asignan recursos médicos críticos cuando son escasos.

También destacó que México debe aprender de los escenarios críticos que ya tuvieron que enfrentar países como Italia y España donde el avance de la pandemia fue exponencial.

Expuso que con eso se pueden prevenir escenarios como los ocurridos en algunos países en donde algunas personas en estos momentos están buscando cómo denunciar a médicos cuyas decisiones cuestionan porque no había los protocolos para actuar en escenarios críticos extraordinarios.

Ese tipo de situaciones ocurren porque no fue transparente el procedimiento mediante el cual escogieron a las personas a las que atendieron y a las que dejaron de atender por falta de lo necesario para satisfacer a toda la demanda. Por lo que pueden ser consideradas por algunas personas como actos de discriminación y racismo.

Rendón agregó que lo delicado del asunto es que, en un país como México, donde hay mucho influyentísmo, ese tipo de decisiones se tomen en función de razonamientos subjetivos.

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