La designación de un Comisionado Federal para la Seguridad y el Desarrollo de Michoacán, así como a los mandos de la Procuraduría y la Secretaría de la Seguridad Pública del estado, es una estrategia lanzada por el gobierno federal que se acerca a la disolución de los poderes del gobierno estatal, lo que refleja una clara inoperancia de estas instituciones, alertó un contingente de Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), que conforman a la Red Nacional de Organismos Civiles Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT).

La respuesta del Estado ante la ola de violencia que azota a diversos municipios de Michoacán es una estrategia fallida, lo que tiene un impacto negativo para la pacificación de las comunidades, refiere la Red TDT, cuya secretaria Ejecutiva es Agnieszka Raczynska.

De acuerdo con las OSC, el plan del gobierno mexicano que prioriza el uso de las Fuerzas Armadas y la militarización de las instituciones de seguridad pública agudiza el miedo, la violencia y la violación de los derechos humanos.

Las 74 organizaciones en 20 estados del país integrantes de la Red TDT urgieron a las autoridades poner énfasis en la situación de las comunidades desplazadas, asegurando el respeto irrestricto de los derechos humanos de la población.

Desde el 15 de enero, Alfredo Castillo fue nombrado como Comisionado para la Seguridad en Michoacán; además el gobierno federal asumió seguridad en municipios de la región de Tierra Caliente y sur de Michoacán, a través de la Policía Federal y el Ejército.

Por su parte, en un artículo del Centro de Investigación para el Desarrollo, A.C. (CIDAC), organización fundada por Luis Rubio, el Comisionado es una figura disruptiva, pues su creación por decreto no parece tener muy claro su sustento en las facultades presidenciales descritas en el Artículo 89 constitucional, a pesar de la posible legalidad de la medida si se toma en cuenta como respuesta a la solicitud hecha por el gobierno local respecto de la intervención de fuerzas federales en el estado.

Para el CIDAC, la reparación de la situación en Michoacán no se trata sólo de contener la violencia de manera temporal o usar a las autodefensas y a Los Templarios como chivos expiatorios para explicar todos los males de este estado.

Mientras cuatro de cada 10 municipios del estado cuenten con serios problemas económicos, el tejido social no se va corregir pese a toda la intervención policiaca. En resumen, se debe apostar por una reconstrucción real y profunda , expresa este think tank.