Un acuerdo sobre un nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte está al alcance, pero las negociaciones para lograrlo no son fáciles, dijeron el jueves funcionarios mexicanos, mientras ministros se reúnen en Washington por tercer día consecutivo.

Negociadores de Estados Unidos, México y Canadá han estado trabajando por semanas para alcanzar un acuerdo, pero aún persisten grandes diferencias sobre temas controvertidos, como el contenido regional de los autos.

Para empeorar las cosas, el Gobierno del presidente Donald Trump ha amenazado con imponer sanciones al aluminio y el acero de Canadá y México a partir del 1 de mayo si no se logran avances suficientes en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Trump, quien asumió el poder en enero del 2017 criticando el TLCAN y otros acuerdos comerciales internacionales por considerarlos injustos con Estados Unidos, ha amenazado reiteradamente con retirar a su país del pacto, que entró en vigor en 1994 y además integran Canadá y México.

"Creo que estamos razonablemente cerca. Ciertamente esta ha sido una semana muy buena", dijo el secretario de Relaciones Exteriores de México, Luis Videgaray. Agregó que las negociaciones se reanudarán en la mañana del viernes.

No obstante, aún falta mucho antes de que se alcance un nuevo acuerdo sobre el TLCAN.

El secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, expresó una opinión más moderada, afirmando que se está avanzando en la dirección correcta, pero "aún estamos en el proceso".

Más temprano, después de una reunión con el Representante Comercial de Estados Unidos Robert Lighthizer, Guajardo dijo a periodistas: "Avanza, avanza, pero no es fácil. Hay muchos temas que tratar".

Las discusiones para modernizar el tratado que ha sustentado un intercambio comercial de 1,2 billones de dólares ingresaron a una etapa más intensa después de que concluyó la última ronda formal de negociaciones en marzo, cuando los ministros prometieron buscar un acuerdo.

Lighthizer visitará China la próxima semana, y al ser consultado sobre si se puede llegar a un acuerdo antes de que el funcionario estadounidense abandone el país, Guajardo dijo: "Va a depender de nuestra capacidad y creatividad. Estamos tratando de hacer lo mejor, pero quedan muchas cuestiones pendientes".

Pese a que Estados Unidos quiere un acuerdo rápido para evitar un choque con las elecciones presidenciales del 1 de julio en México, los tres socios comerciales permanecen trabados en las reglas sobre requerimientos mínimos de contenidos para los autos.

No obstante, la canciller canadiense, Chrystia Freeland, rechazó la idea de que la discusión de las llamadas normas de origen para el sector automotor estén frenando todo el proceso.

Freeland dijo que el diálogo en el tema de los automóviles no está "estancado", pero subrayó que se necesita más trabajo debido a que es un asunto muy detallado. "En esta semana se han dado progresos significativos en las normas de origen para el sector automotor", sostuvo.

La funcionaria dijo que no viajará a una cumbre de la OTAN el viernes en Bruselas y se quedará en Washington por "el tiempo que sea necesario". Guajardo también dijo que también permanecerá en la ciudad por el resto de la semana.

"CUANDO SE CONGELE EL INFIERNO"

Las tres partes también buscan resolver desacuerdos por las exigencias de Estados Unidos de cambiar la forma en que se manejan las disputas comerciales, restringir el acceso a los mercados agrícolas e incluir una cláusula que permita que un país abandone el TLCAN después de cinco años.

Bosco de la Vega, jefe del Consejo Nacional Agropecuario de México, el principal grupo de presión agrícola del país, dijo que cree que los tres países podrán lograr un entendimiento en el tema del acceso al sector, pero que las normas del sector automotor siguen siendo un tema controvertido.

"Es el tema más importante", afirmó, agregando que ve el 10 de mayo como el plazo para lograr un acuerdo rápido.

Estados Unidos inicialmente exigía que los vehículos construidos en Norteamérica incluyeran un 85 por ciento de contenido fabricado en países del TLCAN según su valor, un aumento desde el 62,5 por ciento actual. Pero ejecutivos de la industria dicen que eso se ha rebajado a un 75 por ciento y que ciertos componentes provendrán de zonas de sueldos más altos.

Washington aún pide la eliminación del mecanismo de resolución de disputas llamado Capítulo 19, una medida a la que Ottawa se opone, dijo Jerry Dias, presidente de Unifor, el mayor sindicato del sector privado de Canadá. "Eso ocurrirá cuando el infierno se congele", afirmó.