Al iniciar la discusión en la Cámara de Diputados de la iniciativa preferente del presidente Enrique Peña Nieto, conocida como la ley dreamers, especialistas y rectores de universidades reiteraron que no hay capacidad operativa y de infraestructura para atender a los jóvenes que eventualmente serían deportados de Estados Unidos.

Durante el foro Estado, Educación y Migrantes Eduardo Bautista Martínez, rector de la Universidad Autónoma de Oaxaca, afirmó que las instituciones de educación nacional tienen serias limitaciones de acción por la falta de presupuesto.

Añadió que existen universidades que apenas pueden pagar 50 pesos por hora a los maestros y en algunas existen profundas desigualdades: sobreviven en la precariedad .

La presidenta del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), Sylvia Irene Schmelkes, admitió que será un reto para directores y maestros de nuestro país alcanzar el nivel educativo que los jóvenes dreamers tenían en escuelas de Estados Unidos.

Al respecto, aseguró, hay otra problemática: tan sólo en el 2015 regresaron a México 548,583 niños, niñas y adolescentes que en su mayoría nacieron en EU, y el 54.3% no cuenta con un acta de nacimiento.

El director de planeación y desarrollo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, José Aguirre, reconoció que si bien no hay capacidad en las universidades, las 187 instituciones que componen la asociación tendrán que hacer un esfuerzo para atender la demanda.

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