El presidente Andrés Manuel López Obrador ha adoptado una fuerte retórica contra la corrupción, no obstante, fuera de su apoyo para la Fiscalía General de la República (FGR) en casos emblemáticos, vinculados a exfuncionarios públicos, no ha mostrado un fuerte apoyo ni interés en el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), que desempeña un papel importante para combatir la corrupción en el país y para coordinar los esfuerzos entre las diferentes instancias gubernamentales a nivel federal, estatal y municipal encargadas de prever, investigar y sancionar actos de corrupción, señaló la vicepresidenta para Programas y directora para México y Derechos Humanos en Las Américas de WOLA, Maureen Meyer.

En su opinión, es necesario ir más allá de fuertes expresiones públicas contra la corrupción en el país y asegurar que las instancias encargadas de combatir la corrupción en México tengan los recursos necesarios para hacer su trabajo, lo cual no es el caso actualmente con el SNA, ni los recursos que tiene la fiscalía especial contra la corrupción.

Dijo que la FGR, que es autónoma del Ejecutivo, tiene que ir más allá de casos emblemáticos de corrupción, e investigar, sobre todo, los vinculados a funcionarios de gobiernos anteriores, así como asegurar se investigue y en su caso sancione posibles actos de corrupción vinculados a funcionarios del gobierno de López Obrador y su partido, Morena.

Para Meyer, los avances en las investigaciones de la FGR sobre actos de corrupción vinculados al exdirector de Pemex, Emilio Lozoya y otros exfuncionarios públicos, serán importantes si logran sancionar a las personas responsables.

Recordó que la Secretaría de la Función Pública (SFP) también ha abierto investigaciones importantes y sancionado actos de corrupción vinculados a licitaciones gubernamentales.

“Es importante tener mensajes claros por parte del Ejecutivo, de cero tolerancia a la corrupción gubernamental. El gobierno tendrá que seguir avanzando en la investigación y sanción de actos de corrupción, incluyendo casos nuevos y mostrar un mayor apoyo al Sistema Nacional Anticorrupción, haciendo los nombramientos que faltan, asegurando más recursos a las instancias encargadas de la lucha contra la corrupción en el país e implementando la Política Nacional Anticorrupción”, insistió.

Asimismo, comentó que los procesos legales contra funcionarios anteriores implicados en casos de corrupción, como la exsecretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, siguen en marcha y hay que ver en qué terminan. Son casos importantes, pero las investigaciones no deben enfocarse solamente en los funcionarios de más alto perfil sino también en la red de colaboradores que están implicados en estos delitos, indicó.

Sobre los casos de presuntos actos de corrupción de gente cercana al gobierno actual, dijo que habrá que ver cómo se desarrollan las investigaciones, por ejemplo, las que ha abierto la SFP, pero en varios de estos casos es importante resaltar que se están investigando después de hacer públicas investigaciones periodísticas que revelaron posibles actos de corrupción, mostrando el papel importante que tiene la sociedad civil en la lucha contra la corrupción en el país.

diego.badillo@eleconomista.mx