El fantasma de Rodolfo Torre Cantú ganó la elección en Tamaulipas. Su más cercano competidor, el panista José Julián Sacramento, obtuvo sólo el 27 por ciento de los votos, según el Programa de Resultados Electorales Preliminares y los de las encuestas de salida elaboradas por 16 empresas autorizadas por el Instituto Electoral estatal (IETAM).

Para algunas corrientes de opinión, la pregunta real para el candidato sustituto, Egidio Torres Cantú, es ¿cómo gobernará la entidad en donde aún están libres los asesinos de su hermano, ejecutado en la víspera de la conclusión del proceso electoral?

Este domingo por la mañana, varios reporteros trataban de investigar la hora en que el abanderado priista se presentaría a sufragar. Ni en el Comité Directivo Estatal (CDE) ni en la coordinación de prensa de la campaña querían soltar el dato por seguridad decían.

Finalmente Torre Cantú arribó a las 10:38 de la mañana a una casilla ubicada en la escuela José Vasconcelos en la colonia Residencial Del Valle. El aspirante era escoltado por más de 50 elementos tanto de la Armada de México, de la Federal Preventiva y de corporaciones estatales.

Lucía un traje negro, con corbata luctuosa y un chaleco antibalas. Momentos antes de que emitiera su voto, varios reporteros se le acercaron con sus grabadoras en mano para entrevistarlo. Esto puso nerviosos a sus guardaespaldas.

A paso rápido, Torre Cantú se detuvo para señalar que había momentos para todo, pero hoy vamos todos a votar, vamos a cumplir nuestra obligación y nuestro derecho y rápidamente ingresó a la casilla.

De esta forma transitó el 4 de julio en el estado fronterizo en donde el sábado por la noche, a menos de 24 horas de iniciar el proceso electoral, ya habían renunciado cuando menos 2,000 funcionarios de casilla en los municipios de Reynosa, Matamoros, Ciudad Mante y Nuevo Laredo.

El presidente del Instituto Electoral de Tamaulipas, Jorge Luis Navarro Cantú, se apresuró a aclarar que los espacios de los funcionarios ausentes ya habían sido cubiertos por personas capacitadas previamente para cubrir una eventualidad de este tipo.

Sobre las causas que orillaron a los funcionarios a renunciar, Navarro Cantú explicó que la mayoría había aducido problemas de tipo personal que les impedían cumplir con esta responsabilidad .

Hasta el domingo 27 de junio, un día antes de que fuera asesinado Rodolfo Torre Cantú, la expectativa de las autoridades electorales era que un 65 por ciento del padrón compuesto por 2 millones 480,251 ciudadanos sufragara en las 4,314 casillas para elegir a su gobernador, 43 presidentes municipales, 22 diputados locales de mayoría relativa y 14 de representación proporcional.

El cálculo tras el atentado que le costó la vida a Torre Cantú era que solamente un 45 por ciento de nerviosos ciudadanos acudirían a votar, con lo que le elección en esta entidad quizá sea la más cara del país. Aproximadamente 109 mil pesos por elector, considerando los 198 millones de pesos destinados a toda la contienda electoral, de los cuales 71 millones de pesos correspondieron sólo a la elección para gobernador.

El otro factor que incidió en la marcha del proceso electoral fue el paso del huracán Alex, que ocasionó que 22 municipios fueran declarados como zonas de de desastre, según reveló el gobernador de la entidad, Eugenio Hernández Flores.

Así ganó en Tamaulipas el voto de plomo.