En Baja California no arrasará el tsunami electoral López Obrador. La competencia por la gubernatura será a tercios, donde el PRI tiene las mismas posibilidades de ganar que el PAN y Morena, aseveró Enrique Acosta Fregoso.

El candidato del Partido Revolucionario Institucional planteó que a pesar de los malos resultados obtenidos por el tricolor en la elección federal pasada, el partido no está derrotado y sigue siendo altamente competitivo. Las derrotas dolorosas del año anterior, dijo, les han servido a los priistas para corregir errores, por ejemplo, la definición de su candidato que no fue electo por dedazo, sino a través de una contienda interna entre cinco aspirantes.

“La competencia electoral en Baja California es difícil, podría decirse cuesta arriba, pero con un abanico de competencia interesante. La próxima elección va a ser muy cerrada, será una elección de tercios. El tsunami López Obrador no le va a beneficiar a Morena, ya López Obrador no va en la boleta electoral”.

El también exdirigente estatal del PRI destacó que las virtudes políticas que representa el proyecto de Andrés Manuel López Obrador no son las mismas del candidato de Morena, Jaime Bonilla, por lo que ello contribuirá a que los bajacalifornianos no voten por la marca, sino por el perfil de los aspirantes a ser el próximo gobernador de la entidad.

Hay una riña entre lo que representa el presidente López Obrador para los mexicanos, que es la lucha contra la corrupción, y lo que representa el candidato de Morena para los bajacalifornianos, pues es un hombre que a base de dinero ha comprado a diputados, magistrados para cambiar la ley electoral del estado.

En ese sentido, sostuvo que el también senador con licencia maniobró para que se ampliara de dos a cinco años la duración de la gubernatura que anteriormente había sido aprobada por el Congreso del estado para un periodo de dos años nueve meses con el fin de empatar la elección con el proceso federal intermedio, como ya ocurrió en Puebla y Veracruz. 

Una carrera se gana hasta el final, no antes. Ellos ya se dan por ganadores. Tenemos una norma constitucional que establece que era una gubernatura por dos años, pero este señor ha abusado del poder y ha cooptado a magistrados electorales para cambiar la duración a cinco años, así que si llega a ser gobernador Jaime Bonilla, su gobierno será más corrupto que el de Kiko Vega.

Respecto al PAN, el candidato refirió que luego de 30 años de gobierno, hoy es un partido desdibujado, el cual ha perdido la confianza de la gente. 

“Tenemos un gobernador y un gobierno panista, que sus redes de corrupción han sido totales y que no tienen una buena relación con la sociedad. El PAN en Baja California está jubilado después de tres décadas de gobierno; hicieron cosas interesantes, pero en el balance, hoy hay un rechazo de la sociedad hacia ese partido”. 

Esos aspectos, anotó, los va a aprovechar el PRI para recuperar la gubernatura que cedió en 1989 al panista Ernesto Ruffo Appel.

Dijo que a nivel municipal, cada tres años llega la alternancia, y hoy, los dos municipios que gobierna el tricolor pueden darle un impulso para ganar la contienda del próximo 2 de junio.

Hay que poner candados a superdelegados

A unos días de ganar la elección como presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador informó que los delegados estatales de dependencias federales serían sustituidos por 32 coordinadores estatales de Programas de Desarrollo, figura que generó varias resistencias de los gobernadores y partidos de oposición al considerar que ese cargo sería utilizado como un trampolín para buscar la gubernatura.

En septiembre, Jaime Bonilla Valdez tomó protesta como senador de la República; días después como superdelegado de Baja California y semanas más tarde como candidato de Morena.

Para el aspirante del PRI, esa figura debería tener candados para evitar que se conviertan en candidatos de facto.

“La figura del superdelegado no es más que una figura electoral y en Baja California se cumplió el presagió. Las reformas a la Ley de la Administración Pública federal deben de derogarse porque no benefician en nada”.

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