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Geopolítica

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Redadas, miedo y abandono: migrantes mexicanos enfrentan crisis tras deportaciones desde EU

Luis Valentan, integrante de la Red Nacional de Organización de Jornaleros, advierte que el gobierno de Trump persigue a los migrantes, mientras que los mexicanos deportados o que deciden retornar enfrentan retos para integrarse.

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Foto EE:archivo

Perla Pineda

La situación de las personas migrantes mexicanas en Estados Unidos se ha agravado con el endurecimiento de las políticas migratorias durante el segundo mandato de Donald Trump, lo que ha derivado en redadas más agresivas, violaciones a derechos humanos y un incremento en las deportaciones, denunció Luis Valentan, integrante de la Red Nacional de Organización de Jornaleros o la National Day Labor Organizing Network (NDLON), en inglés.

De acuerdo con el activista, la comunidad migrante vive “bajo una campaña de terror”, marcada por detenciones arbitrarias, operativos en centros de trabajo y persecución en espacios públicos como esquinas de jornaleros, donde trabajadores son detenidos sin debido proceso.

Señaló que, contrario al discurso oficial que asegura que las acciones están dirigidas contra criminales, en la práctica afectan principalmente a trabajadores, muchos de ellos esenciales para la economía estadounidense.

Además, denunció que en centros de detención migratoria se han documentado casos de incomunicación, tortura y tratos inhumanos. Las personas detenidas son trasladadas entre distintos estados, encadenadas y sometidas a condiciones extremas como temperaturas muy bajas, privación del sueño y restricciones para asearse.

Deportación sin apoyo ni identidad

Al ser deportados a ciudades fronterizas como Tijuana, los migrantes enfrentan un nuevo obstáculo: regresar a México sin documentos, sin recursos económicos y sin acceso inmediato a programas de apoyo.

El activista explicó que muchos no pueden acreditar su nacionalidad, ya que autoridades estadounidenses les retiran identificaciones, lo que dificulta su acceso a albergues o programas gubernamentales como “México te abraza”.

A esto se suman fallas institucionales: trámites inconclusos, falta de coordinación entre dependencias y obstáculos para obtener documentos básicos como la credencial de elector, abrir cuentas bancarias o acceder a servicios de salud.

Retorno marcado por pobreza, trauma y estigmas

Las personas deportadas, especialmente quienes trabajaron por años en el campo o la construcción, enfrentan condiciones adversas para reintegrarse. Sin historial laboral en México, sin redes de apoyo y con afectaciones emocionales, muchos caen en depresión o desesperanza.

El panorama se agrava por el estigma social. “Hay una narrativa que criminaliza al migrante y lo señala como una carga o como alguien que ‘traicionó’ al país”, advirtió.

En contraste, quienes regresan por decisión propia suelen contar con mayores recursos, educación o redes familiares, lo que evidencia una brecha entre distintos perfiles de retorno.

Familias rotas y crisis social

El impacto también se refleja en el entorno familiar: separación prolongada, conflictos por dinero, pérdida de patrimonio e incluso rechazo entre familiares.

Casos documentados incluyen familias que perdieron ahorros, propiedades inexistentes al regresar o dificultades para atender a hijos con necesidades especiales debido a la falta de servicios adecuados en México.

Actualmente, el activista brinda apoyo directo a unas 35 personas deportadas, agrupadas en varias familias, enfrentando desde problemas legales hasta necesidades básicas.

Urgen políticas integrales y cambio de narrativa

Luis Valentan hace un llamado al gobierno mexicano para mejorar la atención a personas retornadas, fortalecer la coordinación institucional y permitir la participación de organizaciones civiles en albergues y puntos de llegada.

Asimismo, planteó la necesidad de una campaña nacional para combatir la estigmatización y visibilizar la realidad migrante.

“La migración fortalece a las naciones. Es un fenómeno global y un derecho humano, no un delito”, subrayó.

Finalmente, advirtió que las deportaciones podrían incrementarse en los próximos meses, por lo que México debe prepararse ante un posible aumento en el flujo de connacionales retornados, además de mejorar acciones para lograr su integración a la sociedad mexicana.

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