En el periodo de enero-junio del 202 la cantidad de cuerpos que fueron frenados o incinerados incremento 77% en relación con el mismo periodo del año pasado. 

La pandemia del Covid-19, que hasta el martes 27 de octubre derivó en 84,814 decesos en México, implicó un incremento de la capacidad instalada y personal no sólo en hospitales y centros de gestión médica, también en panteones. De acuerdo con información recopilada por el Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía), fueron 109 los panteones que tuvieron que aumentar la capacidad instalada y al menos en 29 regiones este aumento de personal fue de forma no remunerada. 

En las zonas metropolitanas, al menos durante el primer semestre del año, ocurrieron cerca del 82% de los decesos relacionados con Covid-19 en línea con la densidad poblacional y el nivel de actividad social y económica. 

La Ciudad de México, por ejemplo, es la entidad que concentra mayor número de casos Covid-19 con aproximadamente un quinto del total; y es también la entidad en donde más panteones se han saturado: en la zona metropolitana 25 panteones ampliaron su capacidad. 

A escala nacional se registró un total de 6.1 millones de tumbas, de las cuales se ocupó el 83% y sólo el 17 estuvo disponible. Y en algunos estados, como Acapulco, Campeche, Chilpancingo, Ciudad Victoria y Mexicali la ocupación llegó al 100 por ciento. 

En cuanto a criptas generales, que alojan las cenizas, la ocupación durante este periodo fue mayor y alcanzó un 90 por ciento. 

En este sentido, aunque la inhumación de cuerpos continúa siendo la opción más adoptada por los familiares, la cremación o incineración creció de manera mucho más significativa dadas las condiciones de contingencia sanitaria. 

En el primer semestre del año pasado se registraban 78,901 inhumaciones, que este año alcanzaron un nivel de 93,833: un crecimiento anual de 20 por ciento. 

Por su parte el total de incineraciones pasó de 6,777 cuerpos a 11,980: un crecimiento de 77 por ciento. 

En general, sin clasificar por tipo de tratamiento, la mayoría de los panteones a escala nacional consideró que sus operaciones son mucho mayores o al menos mayores a lo que habitualmente eran. En el Valle de México 7 de cada 10 panteones percibieron mucho mayor flujo de inhumaciones, cremaciones e incineraciones. 

Otras regiones que tuvieron esta percepción alta fueron Toluca, Puebla-Tlaxcala y Cuernavaca.

8 de cada 10 trabajadores en panteones es hombre 

El personal de los panteones está compuesto mayoritariamente por hombres; representan el 80% contra una participación femenina de 20 por ciento. 

En casi todos los puestos lidera el personal masculino. Se reportó una participación de hombres de 94% en trabajos de vigilancia; 91% en labores operativas y 74% en puestos directivos. 

El único rubro donde resalta la presencia de mujeres es en los cargos de administración o apoyo general, las mujeres ocupan la mitad de estos empleos.