El senador Manuel Camacho Solís afirmó que la figura de comisionado para la paz que se formó en 1994, con él al frente, tras el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, es diferente al actual nombramiento del Comisionado para la Seguridad y el desarrollo Integral de Michoacán.

El legislador perredista, que en 1994 fue nombrado Comisionado para la Paz y Reconciliación en Chiapas, explicó que en aquel entonces no hubo un decreto que respaldara su figura.

Cuando fue lo de Chiapas, nunca se estableció formalmente. Fue un anuncio que se hizo y no tuvo ni siquiera el respaldo de un decreto y eso fue a solicitud de su servidor, porque yo precisamente no quería quedar encuadrado dentro de las reglas de la administración pública, porque mi papel era estar entre el gobierno y la guerrilla, y si no, no iba a tener margen de acción. Y lo segundo es que en el 94 hubo dos cosas: no sólo hubo el nombramiento del Comisionado, sino que también hubo un golpe de timón en el gobierno , defendió.

No obstante, declaró que ante una emergencia se tienen que encontrar nuevos mecanismos para coordinar las acciones, y por ello el gobierno de Peña Nieto decidió nombrar a Alfredo Castillo como Comisionado en Michoacán.

Advirtió que ahora su papel no es aplaudir y advirtió que si nota problemas serios en el manejo de Castillo, así lo señalará.

No esperen de mí que voy a estar haciendo denuncias ni voy a estar calificando a los funcionarios. Si en un momento dado hay una situación seria, yo estoy seguro que las diputadas, los diputados, senadores, estaremos en la disposición de tomar posiciones políticas de fondo , declaró.

Por su parte, el coordinador del PRI, Emilio Gamboa, pidió un voto de confianza a Castillo, quien, dijo, tendrá un papel difícil y deberá tomar decisiones complicadas.

tania.rosas@eleconomista.mx