Para la agencia de análisis e investigaciones del crimen organizado, InSight Crime, los hechos violentos ocasionados por la aprehensión y liberación de Ovidio Guzmán, hijo de el Chapo, en Culiacán, Sinaloa,  son indicios de “hasta qué punto la situación de seguridad del país se ha salido de control”.

“Después del caos que se extendió por todo Culiacán, no cabe duda de que el Cártel de Sinaloa sigue siendo fuerte, a pesar de la ausencia del Chapo”, señaló en su análisis la consultoría sobre la situación del pasado jueves al norte del país.

Que los miembros del cártel fueran capaces de intimidar a las fuerzas de seguridad y obligarlos a liberar a Ovidio Guzmán López —se lee en el análisis de InSight a cargo de Parker Asmann— es también un indicio de lo mal que el gobierno planeó y llevó a cabo la operación en la zona.

“Parece que hubo una total falta de coordinación entre las fuerzas locales, estatales y federales. Esto llevó a que los residentes (de Culiacán) y las fuerzas del orden quedaran expuestos al peligro, lo que llevó a la decisión de liberar a Guzmán López”, enfatizó.

InSight recordó que, en ocasiones anteriores, las operaciones para capturar a algunos otros dirigentes del narcotráfico, como el exlíder del Cártel del Golfo, Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén, alias Tony Tormenta, fueron encabezadas por unidades élite con mayor capacidad de fuego.

“El caos que se presentó en Culiacán es el culmen (cúspide) de una semana en la que prevaleció la violencia criminal y la falta de un claro plan del gobierno para combatirla”, consideró InSight Crime.

La agencia profundizó que ante la ausencia del Chapo, el Cártel de Sinaloa ha sufrido algunas luchas internas, protagonizadas por los hijos del capo: Ovidio Guzmán López, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo, conocidos en conjunto como los Chapitos, e Ismael Zambada García, alias el Mayo, uno de los últimos integrantes de la vieja guardia del grupo, quien podría buscar deshacerse de ellos.

Además de que los hermanos también han tenido diferencias con su tío, Aureliano Guzmán Loera, alias el Guano, en cuanto a las operaciones del grupo.

Sin embargo, añadió que el Cártel de Sinaloa estuvo lo suficientemente cohesionado como para movilizarse y lograr rescatar a Guzmán López, lo que demuestra que continúa como uno de los grupos del crimen organizado más poderosos de México, sobre todo debido a la horizontalidad en la distribución del poder y en la toma de decisiones.

Serie de actos violentos

La consultoría recordó otros hechos violentos en México en días previos, como lo ocurrido el 14 de octubre en Michoacán, en donde al menos 13 policías fueron asesinados en una emboscada presuntamente llevada a cabo por el Cártel Jalisco Nueva Generación, y el del día siguiente, en Guerrero, cuando 14 presuntos delincuentes murieron en un supuesto enfrentamiento con fuerzas armadas, los cuales generaron cuestionamientos sobre si hubo “ejecuciones extrajudiciales”; además del “ataque de una de las organizaciones criminales más poderosas de México en contra de funcionarios del gobierno con el fin de liberar a uno de sus miembros —y luego de haber obtenido su cometido—, el gobierno de López Obrador se verá presionado para poner control a los cárteles y desarrollar una estrategia de seguridad efectiva”, consideró InSight Crime en su reporte.

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