La dirigencia capitalina del Partido de la Revolución Democrática, algunos diputados locales y jefes delegacionales -que aspiran una candidatura de elección popular- firmaron un acuerdo, con el objetivo de que los abanderados, voluntariamente, se sometan a controles de confianza; exámenes que podrían aplicar instituciones de la administración Pública local, CIDE o la UNAM.

Estos exámenes voluntarios se aplicarán únicamente a los candidatos registrados ante la autoridad electoral; es decir, todos los aspirantes que se hayan registrado esta semana quedarán exentos de la evaluación, que sería en febrero.

De acuerdo con el presidente del partido en el DF, Raúl Flores, la medida se aplica de manera voluntaria, ya que no hay forma legal de obligar a los candidatos a hacerlo.

El perredista Eduardo Santillán Pérez impulsaba, dentro del partido, que los candidatos a puestos de elección popular de todos los partidos políticos se sometieran a exámenes de control de confianza, como antidoping, polígrafo, visita domiciliaria y hacer pública su declaración patrimonial.

El 18 de diciembre, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, ofreció poner a disposición los controles de confianza del gobierno capitalino para evaluar a los aspirantes del Sol Azteca.

De acuerdo con Enrique Vargas, secretario general del PRD en la capital, la idea es construir toda una estructura de candidatos que tengan la probidad y que éticamente sean incuestionables en el próximo proceso electoral.

El PRD busca presentar ante la opinión pública una prueba fehaciente del ejercicio honorable que van a realizar en el futuro cuando asuman sus cargos de representación frente a la ciudadanía. Ésta es la intención y creo que ésta es la manera en que todos los partidos políticos en esta ciudad y en este país deberían proceder .