Pese a que el sistema penal acusatorio en México ha mostrado avances en la procuración de justicia, aún los asuntos judiciales que llegan al sistema son pocos, además de que persisten reticencias hacia el mismo y se necesitan hacer algunas reformas como a la Ley de Amparo, expusieron especialistas y actores que forman parte del sistema.

“El sistema penal acusatorio es un éxito, pero le llega menos de 5% de los asuntos penales que hay en México, así nunca va a ser un éxito total, necesitamos fortalecer a las policías para que eso suceda y reformar al Ministerio Público para que (...) deje de ser policía, fiscal, mediador y juez al mismo tiempo”, dijo Bernardo León, comisionado de la policía de Morelia (Michoacán).

En el marco de la conmemoración de los 10 años de publicada la reforma del sistema penal y a dos de su pleno funcionamiento en todo el país, se llevó a cabo el foro 10 años: Justicia Penal, en la Escuela Libre de Derecho.

Por su parte, Rodolfo Félix, jurista y profesor de la Escuela Libre de Derecho, aseguró que la llamada puerta giratoria —término utilizado para describir que algunos presuntos criminales son liberados debido a fallas procesales— es una falsedad.

“La puerta giratoria es el concepto que utiliza el politiquillo, ese politiquillo que tiene cierto interés en cierto momento (...) Esa puerta giratoria viene dada por una explicación: de las personas que son detenidas y que son puestas a disposición de un juez, el juez las pone en libertad porque tienen derechos, porque ha habido un debate y justifica una libertad, entonces es un concepto hueco, es una cosa política”, expuso.

En este sentido, María Novoa, directora del área jurídica de CIDAC, explicó que las estadísticas del sistema apuntan a que aún las capacidades de investigación son endebles, ya que 80% de los casos que se procesan son por “flagrancia”.

“De cada 10 casos que ingresan por flagrancia, a seis casos se les está decretando la libertad a partir del artículo 140 del Código Nacional de Procedimientos Penales y esto también nosotros lo hemos estado destacando, que aquí es un problema importante, que no es un tema de normatividad, sino de los criterios de operación y de supervisión y de evaluación que se están dando dentro de las instituciones principalmente a nivel de las procuradurías, fiscalías e igualmente a nivel de las policías”, explicó.