Encabezados por el Comisionado General de la Policía Federal, Manelich Castilla Craviotto, autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM) buscan que una caravana de unos 2,000 migrantes de Honduras y Guatemala que se internaron a México por el Río Suchiate, y que caminan en estos momentos por carreteras de Chiapas, acepten acudir a un albergue, con la promesa de que no serán deportados inmediatamente.

Autoridades de la Comisión Nacional de Seguridad señalaron que por el momento la instrucción del secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete, es no hacer uso de la fuerza y exhortan al grupo de integrantes de la caravana de centroamericanos que se desplazan por carreteras de Chiapas, a acudir a los albergues que ha ofrecido el gobierno de Chiapas, para regularizar su situación migratoria.

Acompañado por personal del Instituto Nacional de Migración, el Comisionado General de la Policía Federal, Manelich Castilla Craviotto, se aproximó al contingente que avanza sobre la carretera que une a Ciudad Hidalgo con Tapachula, ante quienes expresó que la instrucción del Secretario de Gobernación, es agotar el diálogo y no hacer uso de la fuerza.

El Comisionado apeló a la voluntad del grupo conformado principalmente por hondureños y guatemaltecos, para que acudan a un albergue, donde recibirán alojamiento, comida y atención médica, mientras realizan su trámite migratorio.

No se ha registrado ningún enfrentamiento o roce con la autoridad. Los migrantes han dialogado con policías federales que los han conminado a acudir a los albergues y permitir que sean atendidos.

De acuerdo con la información proporcionada por la Comisión Nacional de Seguridad, el contingente que avanza por dicha carretera está conformado por una parte reducida de personas que ingresó a México por los cruces ilegales del río Suchiate, mientras que el grueso del contingente está integrado por centroamericanos que no formaban parte de la caravana, sino que ya deambulaban por nuestro país desde hace semanas y que encuentran en este movimiento la oportunidad de avanzar hacia la frontera norte.

En tanto, el delegado del Instituto Nacional de Migración en Chiapas, Francisco Echavarría, se comprometió a trasladar a una comisión de los migrantes, para que den fe de que son llevados a los albergues y que no serán detenidos o deportados en forma inmediata, situación que accedió una parte del contingente, pero otros más, azuzados por sujetos con el rostro cubierto, no atendieron la propuesta y conminaron al grupo a seguir avanzando.

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