La periodista mexicana Lydia Cacho Ribeiro fue víctima de una agresión en su domicilio, como una represalia por su trabajo periodístico, denunció la organización Artículo 19, dedicada a la defensa de la libertad de expresión.

La organización Artículo 19 informó que la noche del 21 de julio dos sujetos ingresaron al domicilio de Lydia Cacho, ubicado en Puerto Morelos, en el estado de Quintana Roo, donde robaron equipo de trabajo e información relacionada con los casos de pederastia que investiga, incluyendo una grabadora de audio, tres cámaras fotográficas, tarjetas de memoria, una computadora portátil y 10 discos duros.

Además del robo, los agresores “desordenaron su recamara, destrozaron objetos, entre ellos fotografías familiares y ropa interior, y mataron a una perra que protegía la casa y a otra la envenenaron”, agregó la nota de Artículo 19.

La periodista Lydia Cacho exhibió en el libro Los demonios del edén (2005) redes de pederastía que operaban desde Estados Unidos y en las que estaban involucrados empresarios y altos funcionarios y políticos mexicanos. La periodista fue amenazada y torturada por sus investigaciones periodísticas. 

El Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas determinó que la detención de la periodista, ocurrida en el 2005, tras las revelaciones que hizo en el libro fue punitiva y arbitraria, lo que llevó a que el Estado mexicano se disculpara por el incidente. 

En abril de 2019, el Primer Tribunal Unitario con residencia en Quintana Roo libró una orden de aprehensión en contra de exgobernador de Puebla, Mario Marín; del empresario José Kamel Nacif, y del ex subsecretario de Seguridad Pública de Puebla, Hugo Adolfo Karam Beltrán, por el delito de tortura contra la periodista.

Artículo 19 consideró que el allanamiento y sustracción de material periodístico con información del interés público son “elementos intimidatorios que pretenden generar un efecto inhibidor en el activismo, defensa derechos humanos y ejercicio de la libertad de expresión de Lydia Cacho, quien hoy es una referencia a nivel internacional sobre el ejercicio periodístico y la defensa de derechos humanos de las mujeres y la niñez”.

“Por más que lo intenten no dejaré de investigar. El miedo no colonizará mi espíritu. Soy periodista, soy feminista y defensora de #DerechosHumanos el poder conlleva responsabilidad social. A los que me amenazan les digo: #AquíNadieSeRinde”, escribió la periodista a través de su cuenta de Twitter.

La organización Artículo 19 pidió a la Secretaría de Gobernación y a la Fiscalía General de la República garantizar la seguridad de la periodista y sancionar a los responsables.