El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo el jueves que buscará revertir la reforma energética constitucional realizada en el Gobierno anterior si no logra fortalecer con el marco legal actual a las empresas estatales del sector: la petrolera Pemex y la de electricidad CFE.

El mandatario, quien ha dicho que la reforma energética del 2013-14 sólo ha debilitado a Pemex y CFE, reconoció que pidió a reguladores en una reunión esta semana que lo ayuden a "rescatar" a ambas empresas, altamente endeudadas.

"No quiero que se privatice el sector energético, porque si no tenemos independencia económica, si no tenemos independencia en nuestros energéticos, no podemos garantizar nuestra soberanía como país independiente, libre", dijo López Obrador en su conferencia de prensa matutina.

La reforma constitucional realizada por su antecesor, Enrique Peña, abrió toda la cadena de los hidrocarburos al capital privado y extranjero y terminó con el monopolio de Pemex en la producción de crudo.

En el sector eléctrico, la reforma abrió la puerta para mayor participación de particulares en la generación y dio un impulso a las renovables, pero mantuvo la transmisión en manos del Estado.

"Estoy convencido de que ha sido un fracaso rotundo las privatizaciones, negocios jugosos, robo, saqueo de los bienes de México, los bienes de la nación, solo en beneficio de particulares", añadió el Presidente.

López Obrador dijo que Pemex solo extraerá petróleo para consumo interno y que su propuesta de reforma energética no dejaría, sin embargo, de lado a los privados.