Como cada año el vía crucis que realiza el Cristo de Iztapalapa tuvo que ser detenido en su travesía por la avenida Ermita Iztapalapa ante el zafarrancho que se suscita en cada representación entre los asistentes, guardias romanos y el cuerpo de granaderos apostados en la vialidad.

Gilberto Morales, que en este año personifica a Jesús de Nazaret, tuvo que detener su recorrido y descansar la cruz unos instantes, luego de que los elementos policiacos se enfrentaran con los jóvenes que siguen la procesión y que al intentar cruzar la avenida fueron detenidos.

Sin que se registrara incidente mayor alguno, los granaderos reaccionaron y detuvieron la procesión, a fin de que el Cristo pasara dicha arteria sin que tuviera que descender la pesada cruz.

Posteriormente, los uniformados formaron de nueva cuenta una valla en espera de que arribara el resto de los actores para permitir sólo el ascenso de éstos al Cerro de la Estrella, que esta tarde se convierte en el Gólgota, escenario donde Cristo sedrá crucificado.